viernes, 2 de diciembre de 2022

Carlos Mac Allister, papá de Alexis, contó una vez que el partido que lo dejó afuera del Mundial de Estados Unidos fue un superclásico. Esa tarde, el Burrito Ortega lo bailó y el Coco Basile, finalmente, no lo llamó, a pesar de haber sido convocado para el repechaje con Australia y de haber jugado ambos partidos. 
Cuando Alexis hizo el primer gol ante Polonia, y abrió ese partido tan extraño, pensé en la alegría del Colo. Cuántas veces habrá cerrado los ojos, pensando en aquel partido. Veintinueve años después, el fútbol le dio revancha. Brindo por eso. 

jueves, 1 de diciembre de 2022

Tenía que aparecer el mejor poeta del potrero. Zurdazo de afuera del área al palo izquierdo de Ochoa y un gol para darnos respiro. Luego volvió hacia el centro de la cancha, con la mirada al piso, sonriendo. Esperando el pitazo final. Desde el banco, el Payaso miraba conmovido, como no pudiendo entender. 

martes, 22 de noviembre de 2022



Ayer, camino a la Zona Franca, me encontré con el santuario de Santa Rita. Volví con viento en contra, pero conmovido. Hay señales, que nos muestran los caminos, que me llenan el alma. 

lunes, 21 de noviembre de 2022


Los cielos del rancho. Ayer a la mañana. 

domingo, 20 de noviembre de 2022


No es cierto eso que dicen que los segundos puestos no sirven. El domingo pasado me entregaron estos hermosos trofeos, los primeros que recibí en mi vida, y me sentí Napoleón posando en el verde césped del Monumental. 

martes, 15 de noviembre de 2022



Esta retama que planté en el patio de mi casita (mi sueño es hacer un jardín pequeño) estuvo cerca de 6 años sin florecer, pero nunca dejé de regarla. Tenía fe que en algún momento iba a ocurrir y así fue. Me emocionan esos pequeños milagros que ocurren en el desierto. Mi vínculo con la tierra y con el cielo se ha intensificado en estos últimos años. No sé bien porqué, pero me gusta que sea así. Me hace bien, me sana. 

https://www.youtube.com/watch?v=hylCH6mBwSQ

lunes, 14 de noviembre de 2022



Hoy cumplo 25 años de trabajo. No es poco. 5 años estuve ahí, en la calle, vestido de naranja, cobrando el estacionamiento medido. Ese mismo día conocí a mi amigo de toda la vida, el querido Santucho. Él me enseñó el oficio, digamos. "Acá tenés que hacerte fuerte porque sino te pasan por arriba", me dijo, sin tanto preámbulo, aquella mañana de un viento feroz imposible de olvidar. 
Si mis aportes hubieran sido en la provincia, ya estaría pensando seriamente en mi jubilación. Pero no fue así, tuve aportes en la ANSES y también laburé algunos años en negro, como buen mapuche. Me da mucha felicidad cuando un compañero se jubila, lo felicito y le pregunto si está contento, qué va a hacer de su vida (sí, soy muy charleta). Si Tatita Dios me bendice con un poco de salud, me gustaría llegar a ese último día de trabajo. Me imagino festejándolo a lo taurino, con un tostado y una Coca en algún lugar sin tanta gente, cerca del río, y en bicicleta. Tocando el cielo con las manos, recordando a mi amigo Santucho. 

viernes, 11 de noviembre de 2022



Desde hace algunos años Javier Gil (Bariloche) hace estas hermosas hojas con poesía y las reparte en pueblos y ciudades de Patagonia. Las deja gratuitamente en plazas, en bibliotecas populares, en recitales en que toca con su banda. Cada tanto alguien me escribe para contarme que descubrió mis poemas gracias a ellas. Celebro cada uno de los encuentros que nos hacen bien y que nos llenan el alma. Larga vida a la muchachada cordillerana. 

jueves, 10 de noviembre de 2022



Ayer hice de todo para tratar de estar bien y creo que, en parte, lo logré. Salí temprano a caminar, agarré por la Pasteur hasta la 25 de Mayo. Bajé por la avenida principal y llegué hasta el correo para enviar mis libros a Monte Grande. Me sigue pareciendo poético ese viaje de 3 mil kilómetros que hacen los poemas, como que van haciendo su propio camino.
Antes de ir a trabajar, fui al cementerio. Compré el ramo de flores más lindo y lo dejé ahí, en el lugar del silencio. 
Luego sí fui a trabajar. Tuvimos un día hermoso con los niños. No pueden creer que haya cambiado mi celular. Me cargan, sonríen cuando les hago una pregunta puntual sobre el uso del nuevo bichito. Tenemos un ritual que cumplimos una vez al mes: llevo una bolsita de chupetines para compartir. Paso banco por banco y ellos van sacando uno, sin mirar. La única condición es que no hay chance de cambiarlo, aunque hay excepciones, claro. Ayer era el día. 
Volví cansado, pero contento. Merendé algo y salí a pedalear. Estrené un bolsito hermoso de color naranja, mi color favorito. Y sí, tenía que ir a ese lugar que tan bien describen los Catupecu en Refugio. Hace mucho que no llevaba el largavistas. Fue una de las primeras compras que hice con mis primeros sueldos. No sé cuántas veces me habré quedado allí, contemplando el río y el mismísimo mar. Sé que nunca tendré respuestas de lo que le pudo haber pasado a mi papá, pero estar ahí un rato me calma. Es como la música, como la poesía.

Y te vi, y me vi. 

miércoles, 9 de noviembre de 2022

Solíamos quedarnos mucho tiempo, junto a mi hermano, esperando que bajara del colectivo que lo traía del trabajo. Fueron días y semanas así, con ese nudo en la garganta. Tenía 8 años y escribía en mi diario, le escribía a dios. Le pedía que me devolviera a mi papá. Un día como hoy, pero hace 35 años, encontraron su cuerpo sin vida a orillas del mar. Mi hermano también se fue joven de este mundo. 
El viento insoportable de noviembre nunca me ha traído respuestas, al contrario. Quizás por eso sigo escribiendo poemas, para reconciliarme con la vida que no tuve y tanto me ha faltado. 

Que estén bien donde quieran que estén. Que estén bien. 

lunes, 7 de noviembre de 2022



Nubes pedaleras,
octubre de 2022. 


domingo, 6 de noviembre de 2022


Mi querido amigo Leandro Doolan está pronto a publicar Los puentes invisibles, su primer libro. Tuve el honor de acompañarlo en ese hermoso proceso y de escribir el prólogo también. Nuestra comunidad necesitaba un libro así, un libro que nos refresque la memoria. Los invito a buscarlo en las redes sociales y adquirir el libro. Lo van a disfrutar tanto como el nueve de diciembre del dos mil dieciocho. 

sábado, 5 de noviembre de 2022

Un poema



La querida poeta Cecilia Collazo me dedicó este hermoso poema en Tripas, su último libro. Me siento honrado con cada uno de estos gestos. Muchas gracias.  

lunes, 31 de octubre de 2022



Costanera, Buenos Aires
Lunes 24 de octubre de 2022

viernes, 28 de octubre de 2022



Hoy cumplo un año de pedaleada, una de las actividades más lindas y placenteras que descubrí en mi vida de adulto. Recuerdo el primer recorrido y el motivo también. No solo me da alegría los 16 kilos menos, sino haberlo sostenido en el tiempo, a pesar del clima adverso que hay en esta parte del mundo. He pedaleado contra viento y marea. He pedaleado en el invierno, con nieve y escarcha. No es verdad eso de que las bicicletas son para el verano.
Y claro, ya tuve mi primera y gran caída (y espero que sea la última, toco madera). No me la olvido más: quise cambiar el tema que iba escuchando (Oncemil de Abel Pintos), hice un mal movimiento, la bici se fue para el cordón, golpeó y me di un golpe que me duró unos cuantos días. Volví a casa con bici en mano y los frenos rotos. Partido en once mil pedazos, así quedé esa tarde de sábado nublado en la costanera. Justo a mí, que hasta ese momento era un metalero como los de antes.

Ahora abro las puertas del amor, te tomo de la mano y salimos a pedalear, aquí o allá. Esa es la cuestión.

NOTA. La foto que elegí para este posteo es la que tomé en el cartel del viento. Suelo hacer un descanso de cinco minutos ahí. Elongo, tomo agua y respiro el viento fresco de cada día. 

jueves, 27 de octubre de 2022

Me acercaba a Aeroparque y una canción de Franco Simone lloraba en mi lado izquierdo. 

miércoles, 26 de octubre de 2022

Algo se abre como una herida adentro de la piel, y todos piensan en una enfermedad. Yo pienso que es la vida y la saco a pasear, como quien se pone sombrero un día de viento, como quien no se avergüenza de tanto llorar. 

martes, 25 de octubre de 2022

Como un niño dibujando círculos para que nadie entre. 

viernes, 21 de octubre de 2022

La poesía es una ciudad. El poema, una casita en medio del desierto.
A este viento no hay con qué darle. 

jueves, 20 de octubre de 2022

No sé si servirá de algo pero el último censo incluyó tres preguntas relacionadas a los pueblos originarios. Me dio orgullo reconocerme mapuche. Es una manera de reconstruir mi historia, la historia de un pueblo invisibilizado. También me da orgullo no sentir vergüenza, contarles a todos que mi apellido, en mapudungun, significa tigre negro. Iñce Mapucegen. 

miércoles, 19 de octubre de 2022

Pedalear en el desierto hasta reconocer cada nube, cada piedra, cada pájaro. Hasta reconocerlo como a un poema. 

martes, 18 de octubre de 2022

Me gusta pensar que Antonio, mi segundo nombre, es en homenaje a Antonio Porchia. Me hubiese encantado conocerlo, llevarle quesito para la merienda, charlar de los sauces que crecen en el desierto, y recitarle cada una de sus voces. 

sábado, 1 de octubre de 2022



El viaje a Comodoro fue hermoso. No fue un viaje iniciático, pero tuvo algo de reencuentro también. Recordé que alguna vez fui joven y me gustaba viajar solo, conocer algún pueblo de Patagonia. Ahora pienso que no debería perderme tanto de vista, levantar el pulgar cada tanto. Y sonreír. 

viernes, 30 de septiembre de 2022


Hoy, en la Biblioteca Nacional, la querida Cecilia Pontorno presenta Inventario del tiempo, su nuevo libro de poemas. Tuve el honor de escribir el prólogo de dicha obra. Larga vida a la poesía y a los mapuches prologuistas del fin del mundo, pues. 

domingo, 25 de septiembre de 2022

Buenos Aires, martes 6 de mayo de 2008. Montevideo 980, departamento C del séptimo piso, barrio de Recoleta. Voy camino al silencio, al lugar donde vivió Alejandra Pizarnik sus últimos 3 años. Tan lejos, tan cerca. Tantos años pensando en ella. Tantos días oscuros. No hay placa, ni recordatorio. Mejor así - pienso. De aquí se fue la madrugada del 25 de septiembre de 1972. Aquí escribió. Aquí trabajó. En su Olivetti, en su mesa verde, en su pizarra. Aquí sus discos y sus libros. Aquí sus muñecas. Hablo con personas que dicen haberla conocido. Desconfío. ¿Habrá existido alguna vez? Busco. Pregunto. En el bar El Cisne no creen la historia que les cuento. Los mozos sonríen. Nadie la conoce. Hablo con el dueño y me invita a ir el fin de semana. Se juntan poetas – me dice. No me interesa. 

Quiero entrar, pero me da miedo. La contemplo desde abajo. Tomo una y otra foto. Voy y vuelvo. Sigo mi recorrido. Voy hasta el local de la Sociedad Argentina de Escritores, en Uruguay 1371, donde sus amigos despidieron sus restos. Al entrar me recibe una señora. Le digo que vengo del Sur, de Río Gallegos. Le pido entrar un rato. Me dice que pase. Me lleva al segundo piso. El lugar es diminuto. Respiro hondo. Quiero llorar. Al bajar, la misma mujer me habla de Alejandra. Me tiemblan las piernas. Le dejo un libro de regalo y salgo a la calle. Vuelvo a respirar hondo.

martes, 20 de septiembre de 2022



Algunas imágenes de la tertulia del sábado pasado, organizada por Revista Burak.

Muchísimas gracias a todos los que participaron.

viernes, 16 de septiembre de 2022



Cuando ando en bicicleta, lo hago con música. No podría ser de otra manera. De joven, iba a todos los recitales que podía. Tampoco es que habían tantos en esa época. Salté, canté, hice pogo. Fui feliz. Hasta a los Subversivos fui a ver una vez a un sucucho lleno de humo. Cuando murió mi hermano, nunca más fui a un recital. Encontrarme con sus amigos me hace bien, pero también me hace mal. Pienso en cómo sería ahora, cómo sería nuestro vínculo. Seguramente, ante un reto mío, me diría: "No seas tan vigilante, negro". No sé. En eso pienso cuando ando en bicicleta, cuando me pongo los auriculares. Pero la música me sigue haciendo bien. Es mi manera de combatir la melancolía. 

https://www.youtube.com/watch?v=BJoPZ1vfjk4

jueves, 15 de septiembre de 2022

Un día sin viento, pero con el viento pisándome los talones.

viernes, 9 de septiembre de 2022

La última vez que leí mis poemas fue a una chica que vivía a tres mil kilómetros de aquí, algo así como 32 horas de viaje en colectivo. Ojalá esas palabras, que viajaron por el espacio, hayan llegado a su corazón, ese primer impulso que precede a la magia.  

jueves, 8 de septiembre de 2022

Recordar es conservar, por eso existen las palabras: cada una de ellas se une a otra hasta construir una casa. Extrañarte es también eso. 

miércoles, 7 de septiembre de 2022

No quiero pecar de nostálgico, pero cada vez que vuelvo de mi casita a la ciudad, y veo a los chicos jugar a la pelota en el descampado, me dan ganas de bajarme del auto y pedir una pared, tirar un centro.

martes, 6 de septiembre de 2022

Miro a la gente pasar, y pienso en mis amigos que ya no están. Ellos no conocieron esta ciudad, estas calles, pero están aquí conmigo, ahora que estoy solo, mirando a la gente pasar.

lunes, 5 de septiembre de 2022

En Comodoro me puse a charlar con dos muchachos que vendían camisetas en la calle. En un momento, me contaron que habían estado en Gallegos a fines de los ´90, vendiendo posters. Éramos los únicos, me dijeron. Sacando cuentas, coincidimos que nos conocíamos de aquellos años, cuando yo también trabajaba en la calle, cobrando el estacionamiento. Cosas así me pasan todo el tiempo. 

jueves, 1 de septiembre de 2022


Hoy comienza mi sueño mundialista: completar el álbum. 

domingo, 28 de agosto de 2022



El mar es imitación del sueño que regresa
Comodoro Rivadavia, Chubut
Fines de julio de 2022