Me dio una sensación tan linda cuando Graciela, mi compañera feriante, me llamó y me dijo: "Nene, estás muy parecido a tu papá". Nunca nadie me lo había dicho. Y casi no conozco personas que lo hayan conocido. En cambio, con mi hermano es distinto, siempre me encuentro con personas que lo conocieron y me hablan de lo bueno que era, de su sonrisa. También mi compañera me preguntó si supe algo de qué le podría haber pasado. Resignado, le dije que no, que nunca se supo nada. "Eras muy chiquito", me dijo. Esa tarde volví conmovido como cuando conocí el lugar exacto donde mi papá se había tomado una foto tan hermosa en el mar del río Grande. El mar de papá.
