Pappo y amigos.
PD. Qué lindo es trabajar en el Bicentenario, mi Far West.
Para hablar del viento / habrá que convencer a los álamos de su existencia.
https://www.youtube.com/watch?v=MmgMFsyMpDM
Hace 20 años mi hermano se iba de este mundo. Lo llevo en mi memoria y en mi corazón todos los días de mi vida.
Que estés sonriendo, gordito.
https://www.youtube.com/watch?v=PXYEzOLDzgs
Algunas alegrías duran para siempre. Chin-chin.
https://www.youtube.com/watch?v=zgdl59zOANQ
Cuando un cliente duda sobre qué libro elegir, le sugiero que le saque una foto a la portada, la busque en Internet, lea alguna reseña y vuelva si realmente le interesa. También podría decirle que es un librazo, que es el único ejemplar disponible, que cuando vuelva ya no lo tendré. Pero no lo hago.
Un muchacho, que me compró El gato negro, me contó un chisme literario: poco antes de morir, Kafka le dejó unos cuentos inéditos a su amigo para resguardo. Le dijo que no los publicara, que no eran buenos. Lo primero que hizo el amigo, ni bien partió el bueno de Franz, fue ofrecer los cuentos a varias editoriales y, finalmente, los publicó. Las cosas que uno se viene a enterar, entre perfumes árabes y Los Charros de Lumaco sonando de fondo.
Tal vez sea cierto eso de que, si tuviera una página virtual, mis ventas serían mejores. Pero no sé si es lo que quiero. Me gusta que el futuro cliente se encuentre con el libro, así, entre los pasillos de una feria americana con más de ciento cuarenta puestos. A los que me preguntan les digo lo mismo: no tengo redes, pero los fines de semana suelo andar por acá.
Me pediste que no mencionara la palabra amor, pero puedo hablar del sauce que crece en el desierto. Su raíz es profunda y siempre está buscando algo de agua. Sus hojas, verdes y onduladas, resisten cualquier tempestad. Buscan el Sol.
Me pediste que no mencionara la palabra amor, pero puedo hablar de los pajaritos que se posan en mi corazón y escriben tu nombre.
Tengo la impresión de que mi amigo Zippo me envía fotos de discos para que yo le haga una reseña y la remate con un buen chiste. Siempre es así. Ayer me compartió la portada de Iorio Flavio y le dije que, de la extensa obra de Iorio, esa era la más patagónica. Le di mis razones. Después recordé que estaba paseando por Córdoba y le advertí: "Tené cuidado, mirá que son todos medio Sabina por allá".
En la última marcha, el querido Ernesto se acercó y me regaló la portada de Riff VI, mi disco preferido de Riff. "Para el poeta más ricardero del país", me dijo. Se ve que le quemé la cabeza hablándole de esas canciones. Me gusta mucho hablar de música, de discos, de recitales, de la obra de Ricardo Iorio.
Gracias, Zippo querido, el hombre de la tertulia infinita. Así le digo yo.
https://www.youtube.com/watch?v=JQvr5rJbUrA
Tuve una sensación tan linda cuando Graciela, mi compañera feriante, me llamó y me dijo: "Nene, estás muy parecido a tu papá". Nunca nadie me lo había dicho. Y casi no conozco personas que lo hayan conocido. En cambio, con mi hermano es distinto, siempre me encuentro con personas que lo conocieron y me hablan de lo bueno que era, de su sonrisa. También mi compañera me preguntó si supe algo de qué le podría haber pasado. Resignado, le dije que no, que nunca se supo nada. "Eras muy chiquito", me dijo. Esa tarde volví conmovido como cuando conocí el lugar exacto donde mi papá se había tomado una foto tan hermosa en el mar del río Grande. El mar de papá.
Me gusta acostarme y levantarme muy temprano para salir a pedalear, al otro día, con esa energía que te regala la mañana. Además, es la hora en que no sopla tanto el viento. Estos últimos tres días pude hacer cincuenta kilómetros por la Ruta 3, camino a la Virgencita. Digo cincuenta kilómetros y aún no lo puedo creer. Ahora que aprendí a andar sin manos, el recorrido es distinto. Se volvió más liviano, más libre. Voy escuchando música, voy cantando. A veces es solo una canción que la repito una y otra vez.
https://www.youtube.com/watch?v=teprNzF6J1I