domingo, 28 de octubre de 2018

Ayer fue un gran día: cociné el asado para mi pequeña gran familia, pensé en mis años de vegetarianismo, charlamos de la vida con mis sobrinos, jugamos con Luni, miré un recital de Súper Ratones, se lo extraña al querido Person. Tuve antojos de comer naranjas, caminé unas cuadras, charlé con el verdulero sobre la enfermedad de su perro (él piensa que no llega a fin de año: está muy gordo el pobre bicho), volví silbando bajito, recordé los años de laburo en la calle, pensaba en el perro, en su alma, en las noches en que cruzan los puentes. Llegué a casa, miré de reojo un poema del 97, no quise corregirlo, me dio vergüenza. Pensé en las madres sin hijos, en los hijos sin madre, salí al patio, miré al cielo: mi manera de amar es sencilla.

miércoles, 24 de octubre de 2018

Aviso

Hoy a las 11 hs voy a estar en El boletín de la mañana (FM Educativa, 92.3), programa conducido por Patricia Jiménez.

martes, 23 de octubre de 2018

10 años

Los primeros tres años escribí este blog desde un ciber, esos lugares míticos que casi ya no existen. La primera entrada fue un jueves 23 de octubre del 2008. En aquella oportunidad subí dos textos: uno que me había obsequiado el escritor Carlos Besoaín y un poema que luego publicaría en Plegarias del humo, mi segundo libro.
El título del blog es un homenaje a Héroes del silencio, una de mis bandas favoritas. "Las palabras fueron avispas y las calles como dunas", canta Bunbury.
El formato que utilicé es bien sencillo: letras blancas en fondo negro (lo mío nunca ha sido la tecnología).
A la derecha se encuentran las portadas de los libros: haciendo un click sobre ellas, se pueden leer.
A veces tomo fotos en momentos irrepetibles. Si al menos se pudiera fotografiar el viento.

Todo esto para decir que no me alcanza el cielo del rancho para agradecer a los que siguen pasando por acá, a los que se siguen asomando a la tranquera. Gracias a los blogs que difunden mi trabajo.

A modo de festejo, les comparto algunos poemas en la voz de la poeta Alicia Pastore:

https://www.youtube.com/watch?v=K-pzTpLzD04

¡Chin-Chin!

sábado, 20 de octubre de 2018

Desde que empecé a construir mi rancho, los contenedores se volvieron objetos de culto.

jueves, 18 de octubre de 2018

Después de seis años en el área de Capacitación del Municipio, volví a trabajar en los barrios con mis talleres de Inglés para niños y adolescentes. Desde hace un tiempo venía madurando la idea y se dio la oportunidad en el momento justo. Ahora a cruzar los dedos y que todo salga como hace seis años atrás: chévere.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Habrá un día en el mañana, un solo día. Un día inundado de Alejandras.

martes, 16 de octubre de 2018

Y una mañana, así como quien no quiere la cosa, me encontré recorriendo el centro, buscando a La Vaca Lola. Cosas de tío abuelo.

sábado, 13 de octubre de 2018

Lo que más me gusta del mapudungun es el significado de las palabras. Curinao, en mapuche, significa tigre negro.

martes, 9 de octubre de 2018

Lo malo de viajar solo es que las fotos salen movidas.

lunes, 8 de octubre de 2018

Acá en Gallegos, el viento es tema de todos los días. Nadie se lo quiere cruzar; suele ser egocentrista. Acá nadie cree en su discurso.

domingo, 7 de octubre de 2018

Recuperar las frases de nuestros paréntesis. No olvidar los detalles.

sábado, 6 de octubre de 2018

Algún día me voy a encontrar con Saúl Blanch en Avenida de Mayo y le voy a dar un apretón de manos por aquella hermosa canción llamada Gente del Sur.

viernes, 5 de octubre de 2018

"Tu celular es del 1800", me dijo Gabriel, un niño de 7 años. Y yo, que sigo esperando la bendición de los dioses paganos, no tuve qué decirle.

martes, 25 de septiembre de 2018

Buenos Aires, martes 6 de mayo de 2008. Montevideo 980, departamento C del séptimo piso, barrio de Recoleta. Voy camino al silencio, al lugar donde vivió mi amada Alejandra Pizarnik sus últimos 3 años. Tan lejos, tan cerca. Tantos años pensando en ella. Tantos días oscuros. No hay placa, ni recordatorio. Mejor así - pienso. De aquí se fue la madrugada del 25 de septiembre de 1972. Aquí escribió. Aquí trabajó. En su Olivetti, en su mesa verde, en su pizarra. Aquí sus discos y sus libros. Aquí sus muñecas. Hablo con personas que dicen haberla conocido. Desconfío. ¿Habrá existido alguna vez? Busco. Pregunto. En el bar El Cisne no creen la historia que les cuento. Los mozos se ríen. Nadie la conoce. Hablo con el dueño y me invita a ir el fin de semana. Se juntan poetas – me dice. No me interesa.

Quiero entrar, pero me da miedo. La contemplo desde abajo. No lo puedo creer. Tomo una y otra foto. Voy y vuelvo. Sigo mi recorrido. Voy hasta el local de la Sociedad Argentina de Escritores, en Uruguay 1371. Lugar donde sus amigos despidieron sus restos. Al entrar me recibe una señora. Le digo que vengo del Sur, de Río Gallegos. Le pido entrar un rato. Me dice que pase. Me lleva al segundo piso. El lugar es diminuto. Respiro hondo. Quiero llorar. Al bajar, la misma mujer me habla de Alejandra. Me tiemblan las piernas. Le dejo un libro de regalo y salgo a la calle. Yo no sé de pájaros.