![]() |
| La Cabrita del Viento en modo Navidad |
De muy chico aprendí a pasar las Fiestas solo. Mi cena navideña ha sido casi la misma: un cuarto de sándwiches de miga, 75 gramos de papas fritas (corte americano) y alguna gaseosa que esté de moda. La acompaño con Let There Be Rock, esa legendaria película de un concierto de ACDC en París, con el bueno de Bon Scott en la voz. Y, después de la final de Madrid, no puedo evitar mirar momentos de ese partido.
Más que pedir, es un momento en que agradezco a dios, al universo. De verdad que la vida es un milagro y pasa muy rápido. Lo sé porque perdí a mi papá, a mi hermano, y a mis dos mejores amigos cuando aún eran muy jóvenes. Es una herida que está ahí, acompañándome.
Y cuando llegan las doce, brindo con una copa de sidra para niños y esos confites de colores tan ricos. Después, sí: abro mi regalo con mucha curiosidad, haciéndome el sorprendido.

