viernes, 10 de abril de 2020



miércoles, 8 de abril de 2020

Algún día escribiré la historia del mapuche que construyó su casa en medio del desierto, ahí donde el viento se parece a un animal que muestra sus dientes.

lunes, 6 de abril de 2020

Ahora que pasaron más de 20 años de su publicación, puedo afirmar que Tren de fugitivos (El Soldado) es un disco de culto.

domingo, 5 de abril de 2020

Gorriones de la noche está dedicado a Lunita, mi sobrina nieta, que tiene cuatro años. El día que le conté que se lo iba a regalar, me miró con tijera en mano, y me preguntó: "¿Y lo voy a poder recortar, tío?".

sábado, 28 de marzo de 2020


En estos tiempos tan difíciles, recomiendo la lectura de El Eternauta, la gran historieta argentina creada por Héctor Oesterheld y Francisco Solano López. Lo leí hace 16 años, en una de esas noches eternas de laburo, en las que nacen las preguntas más existenciales. Nunca un libro, hasta ese momento, me había dejado en un estado de profunda orfandad. Nunca más volví a sentir lo mismo con otros libros. Hoy recuerdo las palabras del profesor Favalli: "Nos sentimos todos hermanos. Tenía que ocurrir semejante catástrofe para que los hombres aprendieran lo que no debieran ignorar nunca". 

NOTA. La imagen corresponde a mi ejemplar de El Eternauta, editado por Clarín en el año 2004. Uno de mis "incunables".

miércoles, 25 de marzo de 2020

martes, 10 de marzo de 2020

Aviso

Hoy a las 12.15 hs voy a estar en El Rincón Cultural (LU 14, Radio Provincia), programa conducido por Mario Santillán.

sábado, 7 de marzo de 2020

GORRIONES DE LA NOCHE, NUEVO LIBRO




Para aquellos que quieran adquirir Gorriones de la noche, les cuento que ya está disponible en librería Martín Fierro (Avda San Martín 930) y en librería Aluén (Alberdi y 9 de Julio). 

miércoles, 4 de marzo de 2020

Escribo para no darle espacio a la muerte. Como el Pity en Madrid.

martes, 3 de marzo de 2020

Hay palabras que impiden la lluvia, esas palabras nunca terminan de borrarnos.

lunes, 2 de marzo de 2020

Suena el despertador. Son las 7 de la mañana. El frío me envuelve entre cuatro paredes. Hora de levantarse, de ponerse el cuerpo, las manos. Será el tiempo destinado a ser un punto suspensivo.

domingo, 1 de marzo de 2020

Cuando leo un libro, me gusta marcar con un punto negro las hojas a las que voy a volver. Son diminutas piedras al final del camino, esa posibilidad de abrir los ojos a la vida.

miércoles, 26 de febrero de 2020



Ya está en imprenta Gorriones de la noche, mi nuevo libro. Elegí, para su portada, una foto de los palos chicos del club Los Indios, a modo de homenaje por los cinco años que laburé ahí de parapalos. Mi turno era de noche, el más agotador, y mi día de descanso era el lunes (a contramano de todo, sí). En esos años escribí y leí mucho, sobre todo. Soñé muchas veces con la posibilidad de publicar un libro. Ahí estaba, parando esos benditos palos, cuando me avisaron que Sábanas de viento había sido seleccionado para su publicación, en el año 2006. Ahí estaba cuando Guillermo, mi hermano, se fue de este mundo.
Gorriones de la noche es un libro brevísimo e intenso como los saltos que solía dar para que los palos no me dejaran marcas en el cuerpo, y en la vida también.

Nota. Siempre hay un motivo para decir: "Gracias, A77aque".

https://www.youtube.com/watch?v=bjCi1Vht9j4

domingo, 16 de febrero de 2020


Estoy terminando la selección de poemas del tercer número de la revista La Rama, a la que fui invitado a participar por Ariel Di Leo. Es un trabajo hermoso que asumí con mucha responsabilidad, con el respeto que se merece la poesía. Me gusta eso de convocar a los poetas, de recibir sus textos, de conocer nuevas voces. La Rama es un aporte a nuestra literatura, a nuestra cultura. Un buen aporte.


NOTA. La Rama está disponible en librería Martín Fierro (Avenida San Martín 930). No se la pierdan. 

domingo, 9 de febrero de 2020



La música de fondo de mis años de parapalos en el bowling fue Nos sobran los motivos, el disco doble en vivo de Joaquín Sabina. El conserje tenía la costumbre de poner ese cassette (sí, cassette) ni bien se iba el último cliente. Era tan lindo cerrar las cortinas y ponerse a cantar en esas pedanas, mientras todo iba quedando preparado para el otro día. Cuando digo bowling no hablo del juego de bochas, claro. Hablo de algo más profundo, hablo de la noche, de lo que significa romperse el lomo cuando todos duermen o salen a despuntar el vicio. A esa noche, que tanto me lastimó, yo le dí mi vida entera. Un éxodo de oscuras golondrinas.