domingo, 31 de mayo de 2020


Algunas páginas de la reedición de Plegarias del humo, 
Remitente Patagonia, agosto de 2019

A 20 años de la muerte de Carlos Lahera

https://prensaobrera.com/partido/70700-a-20-anos-de-la-muerte-de-carlos-lahera

miércoles, 27 de mayo de 2020

Hoy se cumplen 20 años de la muerte del querido Carlos Lahera. Lo conocí cuando laburaba en Sesme, la empresa que cobraba el estacionamiento, a mediado de los ´90. Nos conocimos en la lucha que llevamos adelante cuando el Municipio, gobernado por el kirchnerismo, dio por finalizado el contrato con la empresa, y la precarización laboral empezó a ser moneda corriente. Los compañeros del Partido Obrero, que en ese momento era el FUT provincial, fueron los primeros en solidarizarse con el reclamo.
Carlos tenía mucha paciencia para explicar las cosas; era didáctico a la hora de analizar la realidad social. Recuerdo que me buscaba en la cuadra, donde estaba cobrando el estacionamiento, y me dejaba la Prensa Obrera, el periódico del Partido. Si habremos charlado en esas mañanas frías que congelaban hasta los huesos. Al principio no entendía nada lo que leía, me parecían densos los artículos. Me preguntaba qué tenía que ver lo que pasaba en Europa con cuestiones locales. Sí, tiene mucho que ver. En esas lecturas aprendí, entre tantas otras, la importancia que puede tener un sindicato, una asamblea, un plan de lucha. Lo más interesante es cuando todo eso que leíste, lo podés llevar a la práctica, cuando te das cuenta de qué lado de la mecha te encontrás. La última vez que charlamos fue en un acto del Primero de Mayo en el SUM del colegio Salesiano. Ese día charlamos de Alfredo Zitarrosa, de sus canciones. Estaba contento. "Chico malo", solía decirme. A los pocos días falleció, mientras participaba del XI Congreso Nacional del Partido Obrero en Buenos Aires. Recuerdo también el homenaje que le hicimos en el histórico local de la calle Cepeda.
Mi mejor recuerdo para un gran luchador, para una gran persona. Hasta la victoria siempre.


NOTA. El artículo del diario corresponde a La Opinión Austral (31/05/00).

lunes, 25 de mayo de 2020


Gorriones de la noche en librería Martín Fierro,
Avda San Martín 930
Río Gallegos, Santa Cruz

lunes, 11 de mayo de 2020










Costanera, Río Gallegos, Santa Cruz
Domingo 10 de mayo de 2020

sábado, 2 de mayo de 2020

El viento no da tregua. Pienso en Arlt, pero también pienso en Pizarnik. Pienso en los perros, en la manera en que cierran sus ojos. Pienso en los niños: ellos nunca se quejan del viento. Pienso en el mar furioso, el mismo que se llevó a mi padre. Pienso en las bolsas de nylon que se aferran a los alambrados hasta volverse parte del paisaje. Pienso en los chillidos de las chapas de zinc. Lo cierto es que nunca sentí tanto tu presencia como hoy que entré en mi casa y abrí las ventanas y me pareció escuchar tu voz. Lo cierto es que nunca había pensado tanto en el viento.

viernes, 1 de mayo de 2020

La última noche de trabajo en Los Indios recibí uno de los regalos más especiales: un pequeño frasco con agua bendita. “Ahora que te vas a trabajar de mañana, la vas a necesitar. Es para que te cuide” me dijo el querido Juancito, compañero de tantas quincenas insufribles. Esa fue nuestra última charla; tomamos unos mates y luego nos pusimos a trabajar. Terminamos el turno, limpiamos las canchas y nos despedimos como siempre, con un abrazo. No sé cuánto tiempo ha pasado desde aquella noche. Nunca volví a tener un compañero a la altura de Juancito, el pibe tigre del barrio Evita.

viernes, 10 de abril de 2020



miércoles, 8 de abril de 2020

Algún día escribiré la historia del mapuche que construyó su casa en medio del desierto, ahí donde el viento se parece a un animal que muestra sus dientes.

lunes, 6 de abril de 2020

Ahora que pasaron más de 20 años de su publicación, puedo afirmar que Tren de fugitivos (El Soldado) es un disco de culto.

domingo, 5 de abril de 2020

Gorriones de la noche está dedicado a Lunita, mi sobrina nieta, que tiene cuatro años. El día que le conté que se lo iba a regalar, me miró con tijera en mano, y me preguntó: "¿Y lo voy a poder recortar, tío?".

sábado, 28 de marzo de 2020


En estos tiempos tan difíciles, recomiendo la lectura de El Eternauta, la gran historieta argentina creada por Héctor Oesterheld y Francisco Solano López. Lo leí hace 16 años, en una de esas noches eternas de laburo, en las que nacen las preguntas más existenciales. Nunca un libro, hasta ese momento, me había dejado en un estado de profunda orfandad. Nunca más volví a sentir lo mismo con otros libros. Hoy recuerdo las palabras del profesor Favalli: "Nos sentimos todos hermanos. Tenía que ocurrir semejante catástrofe para que los hombres aprendieran lo que no debieran ignorar nunca". 

NOTA. La imagen corresponde a mi ejemplar de El Eternauta, editado por Clarín en el año 2004. Uno de mis "incunables".

miércoles, 25 de marzo de 2020