lunes, 6 de julio de 2020



Plaza San Martín, Río Gallegos
Domingo 5 de julio de 2020
Temperatura: 12 grados bajo cero

martes, 30 de junio de 2020

Poetas que amainan vientos


Sobre Gorriones en la noche, de Jorge Curinao


Un sábado de septiembre de 2008, mientras buceaba en una biblioteca familiar, alguien me alcanzó un libro. Me dijo “mirá, leé esto”. Abrí y busqué una página al azar. Leí

BAJO LOS PUENTES

Ahogarme en hábitos medievales,
bajo una carroza
dispar.

Qué hago tan solo
hablando con mi tercer silencio.[1]

El libro se llamaba Sábanas de viento, ganador del certamen “Mi primer libro” en 2006, y su autor era un tal Jorge Curinao, joven poeta riogalleguense a quien yo no conocía. Semanas después, sí, nos encontramos y charlamos sobre poesía y otras escrituras. Desde entonces, he seguido su trabajo como artista hasta su publicación más reciente, Gorriones de la noche (2020).

Los signos en la escritura de Jorge son la brevedad y la metáfora sobre lo cotidiano. A partir de esos ejes construye meticulosamente imágenes potentes que se van afinando más a medida que el poeta, con una delicada conciencia sobre su materia, las revisa una y otra vez hasta llegar al punto deseado. Escapa de los artificios retóricos porque entiende que la poesía es una de las tantas formas de la verdad. Dialoga con su pasado, lo interpela y lo desnuda sin condescendencias ni melancolías forzadas. A veces, los ojos que miran son los del niño asombrado ante la imprevisibilidad de la vida; otras, los del hombre que busca conjugar el tiempo en una línea incisiva. En cualquiera de los casos, la naturaleza de la escritura se cifra en la necesidad de convertir en pulso y papel lo inasible.

Gorriones de la noche[2], publicado por Remitente Patagonia a inicios de este año, es la síntesis de esta estética y al mismo tiempo el punto de llegada en el camino trazado por el poeta hacia la concisión, hacia la concentración de significaciones. Cuarenta poemas que proponen un viaje hacia la profundidad de la experiencia humana en clave de sencillez, en el que los sentidos trascienden la expresión y los versos se vuelven álamo, flor, mar, cielo. Un yo que se vuelve cuerpo y luego fragmento, una subjetividad que dialoga con la tradición poética más exquisita de nuestro continente, que asiste al espectáculo de la naturaleza humana y del amor como quien participa de un acto sagrado: todo ello sucede a medida que transitamos el derrotero propuesto por Curinao. Sobre la cabeza del poeta que mira y, al escribir, transforma, sobrevuelan como si fueran pájaros los signos del tiempo. O quizás sean pájaros; tal vez el poeta mismo acceda a esa metamorfosis y, consciente de su libertad, trascienda los límites de lo humano y lo terreno. En esta obra, la noche conjura la soledad y la convierte en recuerdos; el viento impulsa el movimiento creador y –cómplice- vuelve susurros los gritos, nidos las heridas. El mundo natural, de tan presente, se hace carne en el poema.

“A veces me toco el corazón para saber que soy yo y no los otros” (p.11)

“De mi corazón huyen pájaros que se estrellan contra su ventana” (p.16)

“Cambiar de lugar las palabras y el silencio. Arroparse con los sueños de una lámpara recién encendida. El que escribe amaina los vientos” (p. 34)

“Un hombre entra en la panadería y dice Qué vientito, eh, como queriendo decir Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!” (p. 41)

La poesía de Jorge Curinao construye puentes entre las experiencias individuales y las colectivas. Interpela nuestros sentidos y nuestra propia visión del mundo. Propone realidades que a veces, de tan crudas, desembocan en el silencio. Cautiva nuestra expectativa de lectores, porque cada nueva publicación es una promesa cumplida de calidad y de disfrute. Gorriones de la noche, en particular, nos lleva desde el primer momento a un lugar muy cálido: el arte de tapa representa ese primer trabajo del autor, el chico parapalos, que supo hacer poema la noche de humo y gritos del salón de bowling, en esa época en que los versos ya le latían en el pecho, al borde de la explosión. Cuenta él mismo que las paredes de ese lugar guardan no sólo los versos que escribía sobre ellas, sino también su llanto el día que, allí mismo, se enteró que Sábanas de viento había sido seleccionado para su publicación: “Y ahí me quedé, sentado en el piso, llorando, mientras miraba los nombres de otros parapalos, escritos en las paredes sucias. Los originales de Sábanas de viento están ahí, en esas paredes (…) Ese día, el destino me hizo un guiño, un hermoso guiño” .


Hoy, catorce años después de aquella llamada que marcó su vida para siempre, podemos asistir a la publicación de su sexto libro, que se suma además a las múltiples antologías, selecciones y sitios especiales que incluyen a este poeta como uno de los más representativos de Patagonia. Disfrutemos de ese decir tan singular con el que Jorge nos regala en cada nueva propuesta, seamos testigos cómplices de su manera de construir el mundo: la invitación está extendida.


Patricia Vega
Julio de 2020







[1] Curinao, Jorge; Sábanas de viento; Municipalidad de Río Gallegos, Programa “Mi primer libro”, Río Gallegos, 2006, p. 57
[2] Curinao Jorge; Gorriones de la noche; Remitente Patagonia; Trelew, 2020.

jueves, 25 de junio de 2020


Primera nevada del año en Río Gallegos,
Miércoles 24 de junio de 2020

viernes, 19 de junio de 2020

Sus ojos de arlequín, sus ojos de tristeza iluminando la noche, nuestra noche.

jueves, 18 de junio de 2020

Estoy más viejo, más tecno. No tan enroscado con dudas existenciales. Creo que todo lo que escribí valió la pena, al menos para mí.

miércoles, 17 de junio de 2020

No he perdido el optimismo ante el frío. Ayer, mientras deshielaba la canilla del rancho, me puse a cantar: "Cuando calienta el sol aquí en la playa".

martes, 16 de junio de 2020

Salir y convertir la escarcha, en ese disco de REM que nos partía la cabeza. Cosa de taurinos.

lunes, 15 de junio de 2020

La poesía hizo más linda mi vida, tan triste. Siento que siempre le escribí a la chica que se peinaba a lo Pizarnik, con la que una vez vimos caer la nieve, al salir de la escuela.

domingo, 31 de mayo de 2020


Algunas páginas de la reedición de Plegarias del humo, 
Remitente Patagonia, agosto de 2019

A 20 años de la muerte de Carlos Lahera

https://prensaobrera.com/partido/70700-a-20-anos-de-la-muerte-de-carlos-lahera

miércoles, 27 de mayo de 2020

Hoy se cumplen 20 años de la muerte del querido Carlos Lahera. Lo conocí cuando laburaba en Sesme, la empresa que cobraba el estacionamiento, a mediado de los ´90. Nos conocimos en la lucha que llevamos adelante cuando el Municipio, gobernado por el kirchnerismo, dio por finalizado el contrato con la empresa, y la precarización laboral empezó a ser moneda corriente. Los compañeros del Partido Obrero, que en ese momento era el FUT provincial, fueron los primeros en solidarizarse con el reclamo.
Carlos tenía mucha paciencia para explicar las cosas; era didáctico a la hora de analizar la realidad social. Recuerdo que me buscaba en la cuadra, donde estaba cobrando el estacionamiento, y me dejaba la Prensa Obrera, el periódico del Partido. Si habremos charlado en esas mañanas frías que congelaban hasta los huesos. Al principio no entendía nada lo que leía, me parecían densos los artículos. Me preguntaba qué tenía que ver lo que pasaba en Europa con cuestiones locales. Sí, tiene mucho que ver. En esas lecturas aprendí, entre tantas otras, la importancia que puede tener un sindicato, una asamblea, un plan de lucha. Lo más interesante es cuando todo eso que leíste, lo podés llevar a la práctica, cuando te das cuenta de qué lado de la mecha te encontrás. La última vez que charlamos fue en un acto del Primero de Mayo en el SUM del colegio Salesiano. Ese día charlamos de Alfredo Zitarrosa, de sus canciones. Estaba contento. "Chico malo", solía decirme. A los pocos días falleció, mientras participaba del XI Congreso Nacional del Partido Obrero en Buenos Aires. Recuerdo también el homenaje que le hicimos en el histórico local de la calle Cepeda.
Mi mejor recuerdo para un gran luchador, para una gran persona. Hasta la victoria siempre.


NOTA. El artículo del diario corresponde a La Opinión Austral (31/05/00).

lunes, 25 de mayo de 2020


Gorriones de la noche en librería Martín Fierro,
Avda San Martín 930
Río Gallegos, Santa Cruz

lunes, 11 de mayo de 2020










Costanera, Río Gallegos, Santa Cruz
Domingo 10 de mayo de 2020

sábado, 2 de mayo de 2020

El viento no da tregua. Pienso en Arlt, pero también pienso en Pizarnik. Pienso en los perros, en la manera en que cierran sus ojos. Pienso en los niños: ellos nunca se quejan del viento. Pienso en el mar furioso, el mismo que se llevó a mi padre. Pienso en las bolsas de nylon que se aferran a los alambrados hasta volverse parte del paisaje. Pienso en los chillidos de las chapas de zinc. Lo cierto es que nunca sentí tanto tu presencia como hoy que entré en mi casa y abrí las ventanas y me pareció escuchar tu voz. Lo cierto es que nunca había pensado tanto en el viento.

viernes, 1 de mayo de 2020

La última noche de trabajo en Los Indios recibí uno de los regalos más especiales: un pequeño frasco con agua bendita. “Ahora que te vas a trabajar de mañana, la vas a necesitar. Es para que te cuide” me dijo el querido Juancito, compañero de tantas quincenas insufribles. Esa fue nuestra última charla; tomamos unos mates y luego nos pusimos a trabajar. Terminamos el turno, limpiamos las canchas y nos despedimos como siempre, con un abrazo. No sé cuánto tiempo ha pasado desde aquella noche. Nunca volví a tener un compañero a la altura de Juancito, el pibe tigre del barrio Evita.

viernes, 10 de abril de 2020



miércoles, 8 de abril de 2020

Algún día escribiré la historia del mapuche que construyó su casa en medio del desierto, ahí donde el viento se parece a un animal que muestra sus dientes.

lunes, 6 de abril de 2020

Ahora que pasaron más de 20 años de su publicación, puedo afirmar que Tren de fugitivos (El Soldado) es un disco de culto.

domingo, 5 de abril de 2020

Gorriones de la noche está dedicado a Lunita, mi sobrina nieta, que tiene cuatro años. El día que le conté que se lo iba a regalar, me miró con tijera en mano, y me preguntó: "¿Y lo voy a poder recortar, tío?".

sábado, 28 de marzo de 2020


En estos tiempos tan difíciles, recomiendo la lectura de El Eternauta, la gran historieta argentina creada por Héctor Oesterheld y Francisco Solano López. Lo leí hace 16 años, en una de esas noches eternas de laburo, en las que nacen las preguntas más existenciales. Nunca un libro, hasta ese momento, me había dejado en un estado de profunda orfandad. Nunca más volví a sentir lo mismo con otros libros. Hoy recuerdo las palabras del profesor Favalli: "Nos sentimos todos hermanos. Tenía que ocurrir semejante catástrofe para que los hombres aprendieran lo que no debieran ignorar nunca". 

NOTA. La imagen corresponde a mi ejemplar de El Eternauta, editado por Clarín en el año 2004. Uno de mis "incunables".

miércoles, 25 de marzo de 2020

martes, 10 de marzo de 2020

Aviso

Hoy a las 12.15 hs voy a estar en El Rincón Cultural (LU 14, Radio Provincia), programa conducido por Mario Santillán.

sábado, 7 de marzo de 2020

GORRIONES DE LA NOCHE, NUEVO LIBRO




Para aquellos que quieran adquirir Gorriones de la noche, les cuento que ya está disponible en librería Martín Fierro (Avda San Martín 930) y en librería Aluén (Alberdi y 9 de Julio). 

miércoles, 4 de marzo de 2020

Escribo para no darle espacio a la muerte. Como el Pity en Madrid.

martes, 3 de marzo de 2020

Hay palabras que impiden la lluvia, esas palabras nunca terminan de borrarnos.

lunes, 2 de marzo de 2020

Suena el despertador. Son las 7 de la mañana. El frío me envuelve entre cuatro paredes. Hora de levantarse, de ponerse el cuerpo, las manos. Será el tiempo destinado a ser un punto suspensivo.

domingo, 1 de marzo de 2020

Cuando leo un libro, me gusta marcar con un punto negro las hojas a las que voy a volver. Son diminutas piedras al final del camino, esa posibilidad de abrir los ojos a la vida.

miércoles, 26 de febrero de 2020



Ya está en imprenta Gorriones de la noche, mi nuevo libro. Elegí, para su portada, una foto de los palos chicos del club Los Indios, a modo de homenaje por los cinco años que laburé ahí de parapalos. Mi turno era de noche, el más agotador, y mi día de descanso era el lunes (a contramano de todo, sí). En esos años escribí y leí mucho, sobre todo. Soñé muchas veces con la posibilidad de publicar un libro. Ahí estaba, parando esos benditos palos, cuando me avisaron que Sábanas de viento había sido seleccionado para su publicación, en el año 2006. Ahí estaba cuando Guillermo, mi hermano, se fue de este mundo.
Gorriones de la noche es un libro brevísimo e intenso como los saltos que solía dar para que los palos no me dejaran marcas en el cuerpo, y en la vida también.

Nota. Siempre hay un motivo para decir: "Gracias, A77aque".

https://www.youtube.com/watch?v=bjCi1Vht9j4

domingo, 16 de febrero de 2020


Estoy terminando la selección de poemas del tercer número de la revista La Rama, a la que fui invitado a participar por Ariel Di Leo. Es un trabajo hermoso que asumí con mucha responsabilidad, con el respeto que se merece la poesía. Me gusta eso de convocar a los poetas, de recibir sus textos, de conocer nuevas voces. La Rama es un aporte a nuestra literatura, a nuestra cultura. Un buen aporte.


NOTA. La Rama está disponible en librería Martín Fierro (Avenida San Martín 930). No se la pierdan. 

domingo, 9 de febrero de 2020



La música de fondo de mis años de parapalos en el bowling fue Nos sobran los motivos, el disco doble en vivo de Joaquín Sabina. El conserje tenía la costumbre de poner ese cassette (sí, cassette) ni bien se iba el último cliente. Era tan lindo cerrar las cortinas y ponerse a cantar en esas pedanas, mientras todo iba quedando preparado para el otro día. Cuando digo bowling no hablo del juego de bochas, claro. Hablo de algo más profundo, hablo de la noche, de lo que significa romperse el lomo cuando todos duermen o salen a despuntar el vicio. A esa noche, que tanto me lastimó, yo le dí mi vida entera. Un éxodo de oscuras golondrinas.

viernes, 7 de febrero de 2020

Tres poemas



SUR

Para hablar
del viento
habrá
que convencer
a los álamos
de su existencia.


BAHÍA

Bajo los pliegues
de una hoja
en blanco
corre
un río
transparente
que lleva tu nombre.


BAJO NIEVE

Un rumor de pasos, sólo voces reunidas en la lluvia.
Galope inmóvil que aún retumba
como sombra de los días por venir.

jueves, 6 de febrero de 2020

Hace un poco más de veinte años que hago, de manera ininterrumpida, los asados para mi familia. A esta altura, digamos la verdad, me salen de taquito (modestia aparte, aclaro). Pasé por todas las etapas de un asador: el temor del novato, la alegría del que aprende, la confianza que te da el paso del tiempo. En estos años, también vi crecer a mis sobrinos. Ya no son los niños que esperaban al lado de la parrilla, en fila india, que estén listos los primeros choripanes. Ahora son adultos que me preguntan cómo ando, qué me dejó la tarde. El aplauso para el asador ahora lo pide una niña muy hermosa llamada Lunita.

miércoles, 5 de febrero de 2020

El único chinguenguencha es el viento, que nos dejó sin verano. La Interpol debería pedir su captura y llevarlo a otras latitudes.

domingo, 2 de febrero de 2020

Lo que más me gusta que me regalen no son ni libros ni lapiceras. Mi regalo preferido son Gráficos antiguos, esos con los que me hice lector. Lo digo ahora que pasaron dos años del último número, el 4489.

sábado, 1 de febrero de 2020

Quizás los gorriones de la noche sean los parapalos uníos del mundo entero.

domingo, 26 de enero de 2020

Hace algunos años vengo trabajando en un libro. Es un librito que tiene 40 poemas de un verso. Me gusta llamarlo así: un librito de poemas de un verso. Ayer lo volví a leer después de algunos meses y, mientras lo corregía, puse un Cd de José Larralde. Hacía mucho que no lo escuchaba. Después de unas horas de concluido mi trabajo, me quedé pensando en Larralde, en las formas de sus textos, en lo que dice, en sus silencios, en la profunda relación con la naturaleza, en el sentido religioso de la solidaridad. Cosas que pasan.

viernes, 24 de enero de 2020

Soy un viejo carcamán que todavía habla cuando jugaba de líbero en calles de tierra.

sábado, 18 de enero de 2020

En Río Gallegos hay un mito que dice que cada vez que llega el Parque de Diversiones, el viento se vuelve intenso. Intenso quiere decir 100 km/h. De esos que te vuelan la peluca, por ejemplo. Lo cierto es que acá el viento no aparece cada muerte de obispo, al contrario. De todas maneras, esta vez elijo creer en los mitos como quien tiene una cábala, como quien sonríe ante una rueda mágica.

miércoles, 15 de enero de 2020

Prepárense perros, nubes y gorriones, se rumorea que el próximo Rally Dakar pasará por el sector dos del barrio Bicentenario.

domingo, 12 de enero de 2020

Domingo. Seis de la mañana. Todos mis poemas están perfectamente en reposo. A esta hora amaina el viento.

miércoles, 8 de enero de 2020

Maneras de vencer al viento: salir a la calle y convertir los álamos en una canción del Indio.

martes, 7 de enero de 2020

Ayer me encontré en la calle con un ex compañero de trabajo. Lo primero que me preguntó, en tono sarcástico, es si seguía escuchando a Alejandro Sanz. Luego recordé que en esa época, hace 20 años, cantaba mucho la canción que dice: "Naufragué en un charquito de estrellas". Ese verso es de lo más bello que jamás se hayan escrito. Y digo más: Más es el mejor disco del español.

lunes, 6 de enero de 2020


Hoy, en la Secretaría de Turismo de la provincia, se presenta esta hermosa revista. Tuve el honor de hacer la selección de poesía. Están todos invitados.

jueves, 2 de enero de 2020


Lo que más recuerdo de aquellos años son los viajes a Comodoro Rivadavia. En esa época, ir a Comodoro era como ir a Buenos Aires. La mayoría de las bandas llegaban hasta allí. Me gustaba eso de tomarme el colectivo y hacer los casi 800 km que nos separan de la ciudad chubutense (las distancias en Patagonia son inmensas, realmente). Lo primero que hacía, ni bien llegaba a la terminal, era ir a ver el mar. Era como un ritual. Almafuerte fue la banda que más veces fui a ver. El Iorio que le cantaba a los laburantes tiene un lugar reservado para siempre en mi corazón metalero.

NOTA. La foto con Tommy Moya, el histórico manager de V8, Hermética y Almafuerte, fue tomada en Comodoro en el año 2000. 

martes, 31 de diciembre de 2019


Acá, en el desierto, sabemos reconocer un coirón entre los yuyos. Aprendimos que el dolor más grande habita en los primeros fríos y que el viento es herida que viene del mar (los gorriones también lo saben). Soñamos con la libertad y a veces nos sentimos así. Ladramos para no perder la costumbre nomás. Mi nombre es Don Changalais y todo esto es para desearles un feliz 2020, que sea con rock y poesía. Chin-chin.

https://www.youtube.com/watch?v=i4e48cxRbxw

domingo, 22 de diciembre de 2019


Linda noticia para despedir el año: la aparición de Carreras de aviones, nuevo disco de Los Super Ratones. Un álbum marcado por la ausencia presencia del querido Person y la consolidación, como letrista y compositor, de Mario Barassi. La canción que le da nombre al disco pinta a ser un clásico de la banda, a la altura de El último verano. Mi rola favorita: Tonto temor (un verdadero hallazgo la voz de Agustín Insausti). Larga vida a los Super y a sus hermosas canciones. ¡Chapeau!

lunes, 25 de noviembre de 2019

Nunca supe quién me hizo hincha de River, a veces pienso que vi esos colores y me enamoré a primera vista. He sido intensamente feliz jugando a la pelota. Fui de esos jugadores de barrio que nunca le interesó jugar en ligas. Lo mío era jugar a la pelota en el barrio, en la calle. Esperé esta final de Libertadores con muchas ganas, con ansiedad. Conversamos bastante con mi sobrino sobre el partido, sobre qué equipo era conveniente parar ante el temible Flamengo. Fue un partido perfecto hasta esos dos últimos minutos fatales, que ya forman parte de alguna pesadilla, la peor en la era Gallardo. No hay nada para reprocharle a Napoleón y sus muchachos. Al contrario, un agradecimiento eterno por estos 5 años de alegrías, sobre todo aquellos días inolvidables de Madrid. Vamos River de mi vida.

Apuntes de la realidad (y otras ficciones)

https://apuntesdelarealidadyotrasficciones.home.blog/

jueves, 21 de noviembre de 2019

Este blog suele ser visitado por una chica muy parecida a Pizarnik, que suele pasear por la avenida más importante de la ciudad, tomada de la mano del viento.

domingo, 17 de noviembre de 2019

El pronóstico del tiempo anuncia para Río Gallegos, ciudad cordial, vientos intensos por el siglo de los siglos.

viernes, 15 de noviembre de 2019

Me disculparán mis amigos de izquierda (cualquiera de ellas), pero hace veintidós años y un día que le enciendo velas a San Cayetano, amigo mío de tierra adentro, a modo de agradecimiento.

jueves, 14 de noviembre de 2019

Cada vez que cruzo la ciudad para dar mi taller a los niños del Madres a la Lucha, me siento bendecido. La última vez que fui me regalaron una camiseta térmica. Para que no te enfermes, me dijeron.

miércoles, 13 de noviembre de 2019


Un honor haber sido convocado a participar de esta hermosa antología de poesía del sur argentino, publicada por editorial Inolas (Potsman, Alemania). Gracias, Tani Mellado.