Su segundo libro de poemas, “Plegarias del humo”, ya está en las librerías y ofrece dos años de arduo trabajo y el perfil de un poeta maduro y que ha transitado un largo camino a través de la obsesión laboral, que lo ha llevado a ser el escritor sólido que hoy es.
Río Gallegos es una ciudad que para ser comprendida, hay que escuchar el silbido del viento, sentir la brisa polar y leer su poesía. En este viaje al interior de cada uno para encontrar lo místico de estas tierras sureñas, es una recomendación incluir en el equipaje el libro de Jorge Curinao, “Plegarias del humo”.
Jorge nació el 3 de mayo de 1979 en Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. En el año 2006, su obra “Sábanas de viento (poesía)”, fue elegida, entre 16 trabajos, para ser publicada en la Selección Mi Primer Libro, evento organizado por la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Río Gallegos. En 2007 representó a la provincia de Santa Cruz en la 33ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. En 2009 publicó “Plegarias del humo”. En la actualidad dicta clases de apoyo escolar y dirige la biblioteca (en formación) del Centro Integrador N° 1, dependiente de la Secretaría de Desarrollo Comunitario del municipio local. Tiene inédito el poemario Cactus.
Sobre el libro
Jorge Curinao expresó a TiempoSur que “cada libro obedece siempre a una o varias obsesiones. Incluso me atrevería a afirmar que cada obsesión condiciona la forma del poema porque hoy, aunque quisiera escribir poemas largos y con rimas como hacía antes, no podría porque después de años de trabajo he llegado a la brevedad que es algo que siempre quise hacer y Plegarias del humo, mi segundo libro, es el resultado de dos años de mucho trabajo. Hay un momento en el cual tenés que dejar de corregir porque sino terminás arruinando el texto. Uno lo que hace es abandonar el poema porque en realidad, nunca se termina. Siempre se está corrigiendo”.
En tanto, acerca de su pasión por la escritura, Jorge comentó que a él la escritura le da felicidad. “Soy feliz mientras escribo. Escribo para eso. Lo que pasa después con el lector es otra cosa pero lo que me pasa a mí al escribir es único. Es una suerte de gracia, de estar días enteros dedicados a la lectura, a la escritura, a la corrección. No creo en eso que algunos llaman talento, creo sí en el trabajo constante. La lectura, por ejemplo, ha sido fundamental en mi formación como poeta. Y esa ha sido siempre mi actitud, no sólo ante la palabra escrita sino también ante la vida. La poesía es mi forma de vida”.
Cultura, hoy
Por otro lado, no exento del momento que viven quienes hacen cultura, Curinao opinó “actualmente en la ciudad faltan espacios de expresión. No sólo falta una caldera en el Complejo Cultural, sino que faltan actividades en ese lugar. No puede ser que un espacio destinado a los actores culturales siempre esté vacío. Obviamente que esto al sistema poco le interesa. Ni siquiera existe una política cultural. Por lo tanto, no hay objetivos. De allí la importancia que tiene la organización de artistas para que, de alguna manera, se jerarquice el trabajo que uno lleva adelante, generando así espacios de debate y aprendizaje. Esto es también una manera de defender el acceso democrático y transparente a la cultura y a la educación a favor de las mayorías populares”.
Fuente: Diario Tiempo sur, 01/12/09
Gracias Luis!
martes, 1 de diciembre de 2009
lunes, 30 de noviembre de 2009
Aviso
Mañana, en la sección cultural del diario Tiempo Sur, saldrá una entrevista que me realizó Luis Ferrarassi.
Fragmentos de un diario
Domingo 1 de noviembre.
Todos hieren. Algún día aprenderé a compartir mi dolor con una voz humana.
Lunes 2 de noviembre.
Inevitable no pensar en términos poéticos. Debo aceptar mi propio karma.
Martes 3 de noviembre.
Hoy desperté y me dije: “No volveré a mencionar a la muerte en mis poemas”. Eso se llama valentía.
Miércoles 4 de noviembre.
¿Y cuándo esté muerto también tendré ganas de estar muerto?
Jueves 5 de noviembre.
Sentí el viento golpeando y volví a creer en el viento. El viento-dije.
Viernes 6 de noviembre.
Me interrogo minuto a minuto para poderme sacar la mufa de no poder escribir como deseo.
Sábado 7 de noviembre.
¿Cómo hacen los demás para soportar tanta muerte?
Domingo 8 de noviembre.
Trabajo esta idea: la experiencia del dolor es anterior a la soledad. El dolor es apertura.
Lunes 9 de noviembre.
Nada mejor que sentirse acompañado por uno mismo. Los grandes encuentros vienen solos.
Martes 10 de noviembre.
Nos dolemos demasiado. Ese es el motivo de mi devoción mística.
Miércoles 11 de noviembre.
Corrigiendo el Decálogo para no deprimirse en las fiestas, encontré de nuevo Más de cien mentiras, la canción de Sabina que siempre me levanta el ánimo. Y ahí me quedé. No volví sobre el texto.
Jueves 12 de noviembre.
Tardo años en comprender una palabra. De eso estoy muriendo, también.
Viernes 13 de noviembre.
Tuve que salir y sonreír porque me estaba encerrando en Cactus.
Sábado 14 de noviembre.
Alegría al recibir Últimos poemas de Olga Orozco. Lo leí en voz alta. Mi sentido musical es demasiado primitivo.
Domingo 15 de noviembre.
Mi excepción: sobrecargar una idea en dos versos para darle (darme) mayor contundencia al poema.
Lunes 16 de noviembre.
Aunque sea sólo un ejercicio, deberé volver a la rima. Es necesario tener límites.
Martes 17 de noviembre.
Dreamer de Ozzy es maravilloso. Nunca me alejaría de esa canción.
Miércoles 18 de noviembre.
Hay un minuto en el que siento cierto “asquito” por mis poemas. En ese momento comienza la Sanación. Boccanera lo llamaría “la maquinita de hacer versos”.
Jueves 19 de noviembre.
Quisiera volver a escribir poemas en prosa pero hoy no puedo alejarme de esta forma. La obsesión condiciona la expresión.
Viernes 20 de noviembre.
¿Por qué siempre cuando escucho a The Beatles me descubro en un videoclip rodeado de gente llorando y arrojando flores a un cajón?
Sábado 21 de noviembre.
Inevitable plantar lilas y no pensar en Ella.
Domingo 22 de noviembre.
Son las 10 de la noche. Tengo 30 años y aún no he escrito el Poema. No creo en la inspiración ni en la hoja en blanco. Eso que llaman talento no es más que exceso de trabajo.
Lunes 23 de noviembre.
Un hombre siempre debe mirar de frente aunque sepa que del otro lado del espejo hay sólo eso: un hombre mirando de frente.
Martes 24 de noviembre.
Trabajo esta imagen: un niño perdido en un cementerio. Una palabra como un niño perdido en un cementerio.
Miércoles 25 de noviembre.
¿De dónde viene esta tristeza?, ¿en qué siglo se apoderó de mí?
Jueves 26 de noviembre.
Después de mucho tiempo, salí a caminar. Sentí una extraña alegría al ver todo como si fuera la primera vez. Hacía mucho tiempo que no mencionaba esta palabra: alegría.
Viernes 27 de noviembre.
Nada más ajeno a mi propia abstracción que los últimos poemas traducidos.
Sábado 28 de noviembre.
Las palabras siguen allí, sobre la mesa. Todo lo que se diga sobre ellas será sombra.
Domingo 29 de noviembre.
El miedo es una larga caravana por donde pasa un jorobado junto a su cadáver sonriente.
Lunes 30 de noviembre.
Sólo la muerte restaura cada cosa en su lugar.
Todos hieren. Algún día aprenderé a compartir mi dolor con una voz humana.
Lunes 2 de noviembre.
Inevitable no pensar en términos poéticos. Debo aceptar mi propio karma.
Martes 3 de noviembre.
Hoy desperté y me dije: “No volveré a mencionar a la muerte en mis poemas”. Eso se llama valentía.
Miércoles 4 de noviembre.
¿Y cuándo esté muerto también tendré ganas de estar muerto?
Jueves 5 de noviembre.
Sentí el viento golpeando y volví a creer en el viento. El viento-dije.
Viernes 6 de noviembre.
Me interrogo minuto a minuto para poderme sacar la mufa de no poder escribir como deseo.
Sábado 7 de noviembre.
¿Cómo hacen los demás para soportar tanta muerte?
Domingo 8 de noviembre.
Trabajo esta idea: la experiencia del dolor es anterior a la soledad. El dolor es apertura.
Lunes 9 de noviembre.
Nada mejor que sentirse acompañado por uno mismo. Los grandes encuentros vienen solos.
Martes 10 de noviembre.
Nos dolemos demasiado. Ese es el motivo de mi devoción mística.
Miércoles 11 de noviembre.
Corrigiendo el Decálogo para no deprimirse en las fiestas, encontré de nuevo Más de cien mentiras, la canción de Sabina que siempre me levanta el ánimo. Y ahí me quedé. No volví sobre el texto.
Jueves 12 de noviembre.
Tardo años en comprender una palabra. De eso estoy muriendo, también.
Viernes 13 de noviembre.
Tuve que salir y sonreír porque me estaba encerrando en Cactus.
Sábado 14 de noviembre.
Alegría al recibir Últimos poemas de Olga Orozco. Lo leí en voz alta. Mi sentido musical es demasiado primitivo.
Domingo 15 de noviembre.
Mi excepción: sobrecargar una idea en dos versos para darle (darme) mayor contundencia al poema.
Lunes 16 de noviembre.
Aunque sea sólo un ejercicio, deberé volver a la rima. Es necesario tener límites.
Martes 17 de noviembre.
Dreamer de Ozzy es maravilloso. Nunca me alejaría de esa canción.
Miércoles 18 de noviembre.
Hay un minuto en el que siento cierto “asquito” por mis poemas. En ese momento comienza la Sanación. Boccanera lo llamaría “la maquinita de hacer versos”.
Jueves 19 de noviembre.
Quisiera volver a escribir poemas en prosa pero hoy no puedo alejarme de esta forma. La obsesión condiciona la expresión.
Viernes 20 de noviembre.
¿Por qué siempre cuando escucho a The Beatles me descubro en un videoclip rodeado de gente llorando y arrojando flores a un cajón?
Sábado 21 de noviembre.
Inevitable plantar lilas y no pensar en Ella.
Domingo 22 de noviembre.
Son las 10 de la noche. Tengo 30 años y aún no he escrito el Poema. No creo en la inspiración ni en la hoja en blanco. Eso que llaman talento no es más que exceso de trabajo.
Lunes 23 de noviembre.
Un hombre siempre debe mirar de frente aunque sepa que del otro lado del espejo hay sólo eso: un hombre mirando de frente.
Martes 24 de noviembre.
Trabajo esta imagen: un niño perdido en un cementerio. Una palabra como un niño perdido en un cementerio.
Miércoles 25 de noviembre.
¿De dónde viene esta tristeza?, ¿en qué siglo se apoderó de mí?
Jueves 26 de noviembre.
Después de mucho tiempo, salí a caminar. Sentí una extraña alegría al ver todo como si fuera la primera vez. Hacía mucho tiempo que no mencionaba esta palabra: alegría.
Viernes 27 de noviembre.
Nada más ajeno a mi propia abstracción que los últimos poemas traducidos.
Sábado 28 de noviembre.
Las palabras siguen allí, sobre la mesa. Todo lo que se diga sobre ellas será sombra.
Domingo 29 de noviembre.
El miedo es una larga caravana por donde pasa un jorobado junto a su cadáver sonriente.
Lunes 30 de noviembre.
Sólo la muerte restaura cada cosa en su lugar.
viernes, 20 de noviembre de 2009
TRANSFIGURACIÓN
He llorado.
Yo iba presto con mis agujas y mis lanzas, mis microscopios y mis mapas, mis picaportes y mi cohetería, mis palas y mis lápices, mis lupas y megáfonos, yo iba presto a auscultar esta poesía, a deshuesarla corriéndole la carne a los costados para verle la luz, el fulgor que se trasluce en la piel de estos poemas. Y salí conmovido. Esta poesía me transformó en lector maravillado.
Me he sumido en arduas reflexiones, preguntándome qué pudo haber sucedido. Y me dije: “Se ha producido la transfiguración”. La transfiguración que cada poeta debe ir haciendo consigo mismo para ir al ritmo de la Poesía, y que, en este caso, con Jorge, viene acelerándose.
Cuando ambos auscultamos sus antiguos versos, habíamos descubierto un tono de intimidad, de confesión con el lector, pero esa intimidad quedaba, casi siempre, a medio camino, ya que esa confesión era tapada, encriptada, encapsulada en cada poema, por timidez o miedo, por muchos años de estar produciendo en soledad, tal vez, inseguro de sí mismo, sin lectores que reciban el canto, el mensaje, recorriendo el territorio a ciegas, sin la luz momentánea que proporciona una edición. Casi todo poema resultaba en enigmática adivinanza, de lenguaje pulido, elegante y bien trabajado sí, pero cuyo significado sólo el poeta conocía: adivinanzas para sí mismo. Y el lector podía quedar impávido ante estas perfectas flores que no se terminaban de abrir a la vida. Pero ahora esos botones flor son más deslumbrantes que antes y están tan abiertos como una mujer desplegando sus alas para dar el hijo.
En esta transfiguración exitosa hay valentía. El poeta se sabe monje-instrumento de la obra. Si el poeta es ineficaz no crece y no permite el ascenso de la Poesía que lo habita a superficie, tiene taras y éstas entorpecen su galope y el fulgor de sus cantares, y sus alabanzas y navajas están dichas entre dientes o desafiladas. Entonces el poeta, que odia los espejos —río de aguas puras siempre desigual, porque muestra formas transitorias— se mira y ve las fealdades, los terrores y se yergue y se levanta y se extrae las miserias como si de veneno en las heridas se tratase, y se mejora para volverse canto, un canto que abre esas flores nocturnas al ancho, peligroso y deslumbrante mundo.
Ya no hay más enigmas que dejen su significado a mitad de camino. Ahora, usando la palabra exacta, el pájaro en su canto nos habla de la fragilidad del pájaro, antes que llegue el alba del día perpetuamente prometido. Ahora hay poesía. Y todos, poeta, poema, lector y mundo son el mismísimo signo de pregunta, el signo que subyace en todos y en cada uno de los días.
Carlos Besoaín
Yo iba presto con mis agujas y mis lanzas, mis microscopios y mis mapas, mis picaportes y mi cohetería, mis palas y mis lápices, mis lupas y megáfonos, yo iba presto a auscultar esta poesía, a deshuesarla corriéndole la carne a los costados para verle la luz, el fulgor que se trasluce en la piel de estos poemas. Y salí conmovido. Esta poesía me transformó en lector maravillado.
Me he sumido en arduas reflexiones, preguntándome qué pudo haber sucedido. Y me dije: “Se ha producido la transfiguración”. La transfiguración que cada poeta debe ir haciendo consigo mismo para ir al ritmo de la Poesía, y que, en este caso, con Jorge, viene acelerándose.
Cuando ambos auscultamos sus antiguos versos, habíamos descubierto un tono de intimidad, de confesión con el lector, pero esa intimidad quedaba, casi siempre, a medio camino, ya que esa confesión era tapada, encriptada, encapsulada en cada poema, por timidez o miedo, por muchos años de estar produciendo en soledad, tal vez, inseguro de sí mismo, sin lectores que reciban el canto, el mensaje, recorriendo el territorio a ciegas, sin la luz momentánea que proporciona una edición. Casi todo poema resultaba en enigmática adivinanza, de lenguaje pulido, elegante y bien trabajado sí, pero cuyo significado sólo el poeta conocía: adivinanzas para sí mismo. Y el lector podía quedar impávido ante estas perfectas flores que no se terminaban de abrir a la vida. Pero ahora esos botones flor son más deslumbrantes que antes y están tan abiertos como una mujer desplegando sus alas para dar el hijo.
En esta transfiguración exitosa hay valentía. El poeta se sabe monje-instrumento de la obra. Si el poeta es ineficaz no crece y no permite el ascenso de la Poesía que lo habita a superficie, tiene taras y éstas entorpecen su galope y el fulgor de sus cantares, y sus alabanzas y navajas están dichas entre dientes o desafiladas. Entonces el poeta, que odia los espejos —río de aguas puras siempre desigual, porque muestra formas transitorias— se mira y ve las fealdades, los terrores y se yergue y se levanta y se extrae las miserias como si de veneno en las heridas se tratase, y se mejora para volverse canto, un canto que abre esas flores nocturnas al ancho, peligroso y deslumbrante mundo.
Ya no hay más enigmas que dejen su significado a mitad de camino. Ahora, usando la palabra exacta, el pájaro en su canto nos habla de la fragilidad del pájaro, antes que llegue el alba del día perpetuamente prometido. Ahora hay poesía. Y todos, poeta, poema, lector y mundo son el mismísimo signo de pregunta, el signo que subyace en todos y en cada uno de los días.
Carlos Besoaín
viernes, 13 de noviembre de 2009
lunes, 9 de noviembre de 2009
viernes, 30 de octubre de 2009
viernes, 23 de octubre de 2009
...TOTALES!
Hoy, esta Chispa Adecuada cumple un año. Por lo tanto, quiero agradecer a todos los que pasaron, pasan y pasarán por aquí. También doy gracias a todos los poetas y/o escritores que me permitieron publicar algunos de sus textos.
Es posible que ya no lo escriba con la asiduidad que lo caracteriza pues estoy dedicado (casi en un 100 %) a un nuevo proyecto que espero cumplir el próximo año. Sin más que agregar me despido hasta cualquier momento. Gracias!
Es posible que ya no lo escriba con la asiduidad que lo caracteriza pues estoy dedicado (casi en un 100 %) a un nuevo proyecto que espero cumplir el próximo año. Sin más que agregar me despido hasta cualquier momento. Gracias!
domingo, 18 de octubre de 2009
MÁS PLEGARIAS!
Y por aquí les dejo algunos poemas que me vencieron. Por lo tanto, quedaron excluidos de la edición de Plegarias del humo. En próximas entradas habrá más!
EL MURO
Sueño días en los que vivo sin escribir. Días en los que mis manos compran flores enlutadas. Días tallados de antiguos miedos sin lenguaje. No puedes matarme. Ya no puedes herirme. El sol miente. La vida es un gran velorio.
CERTEZAS
Me quedé solo en el agua y en la tierra. En la nada. Me quedé solo entre ojos mudos. Me quedé solo en el fondo de una vieja casa. Me quedé solo mirando pasar otra caravana. Me quedé solo en la lluvia. Me quedé solo en el viento. Me quedé solo pero no tengo miedo. Por eso lo confieso.
LA CARTA
Alguien había olvidado aquellas palabras sobre la mesa. Nadie se detenía. Nadie quería intentarlo. Era una tradición que así sea. Los autos se incendiaban, los cuerpos se aplastaban pero las palabras seguían allí. Casi sagradas. El miedo abría sus dudas. Sentir. Miedo. Miedo a la soledad. Miedo al ruido. Miedo al espejo. La creación estaba lejana. Finalizaba sus cuentas el olvido. Las palabras seguían allí. Palabras señaladas por el dedo acusador. Palabras angustiadas.
Hablo de la muerte, oscura y transparente.
LA REJA
Permanente espacio donde transcurren mis días. La tristeza empieza cuando se van. La libertad no existe. Cierta melancolía absurda / ver el sol / escuchar las campanas / alimentar a las palomas. El pensamiento es luz en este vacío. Extraña furia en poemas tatuados. Doler. Mi vida / la tuya / la nuestra. Finjo caricias de un rostro desconocido. Que nadie me despierte cuando muera. Beso la almohada. Ella existe a pesar de las paredes. Paisaje cotidiano / cuchillo afinado / puchero oxidado. Escribo. Fumo. Deliro. Recuerdo mi felicidad. Tan lejos. Caminaba. El cielo.
En la ciudad de los muertos, sólo una canción respira por mí.
FRAGMENTO MUSICAL
Nos encontramos en el mar. Teníamos recuerdos tristes. Sillas sin mesas. Hablamos de la noche, eterna construcción de ausencias que fluyen. Nos cambiamos los retratos. Nos cambiamos los poemas. Nos atrevimos al fuego. Al humo.
Nos perdimos como ángeles transpirados en un recital de rock.
BOUTIQUE
Maniquí salvaje condenado a sostener una vidriera sin rostro.
POSTALES
En el lugar que antes era un teatro de ciegos, la sal se derrama. Y pequeñas bolsas de nylon anidan en un poste como mendigas de luz. Y un gusano come rosas de un ramo jamás obsequiado. Y las miradas oprimidas del rebaño. Y las piedras rompen todo el miedo del mundo. Y tu nombre escrito en la arena de un desierto.
Y pasan las sombras, vestidas de azul. Y pasan los hombres, vestidos de verde. Y el rey mudo sonríe pero también está muerto.
ÚLTIMAS FLORES TATUADAS EN EL MAR
Invento sonidos para mis manos. Pequeñas naufragas en la noche del miedo. Han muerto tantas veces que olvidaron el olor de sus amantes, el color de sus diamantes. Ellas hablan de mi silencio. Cuando la nieve borraba los fuegos tatuados. Y eran mariposas. Y yo despertaba. Bailando solo.
EL MURO
Sueño días en los que vivo sin escribir. Días en los que mis manos compran flores enlutadas. Días tallados de antiguos miedos sin lenguaje. No puedes matarme. Ya no puedes herirme. El sol miente. La vida es un gran velorio.
CERTEZAS
Me quedé solo en el agua y en la tierra. En la nada. Me quedé solo entre ojos mudos. Me quedé solo en el fondo de una vieja casa. Me quedé solo mirando pasar otra caravana. Me quedé solo en la lluvia. Me quedé solo en el viento. Me quedé solo pero no tengo miedo. Por eso lo confieso.
LA CARTA
Alguien había olvidado aquellas palabras sobre la mesa. Nadie se detenía. Nadie quería intentarlo. Era una tradición que así sea. Los autos se incendiaban, los cuerpos se aplastaban pero las palabras seguían allí. Casi sagradas. El miedo abría sus dudas. Sentir. Miedo. Miedo a la soledad. Miedo al ruido. Miedo al espejo. La creación estaba lejana. Finalizaba sus cuentas el olvido. Las palabras seguían allí. Palabras señaladas por el dedo acusador. Palabras angustiadas.
Hablo de la muerte, oscura y transparente.
LA REJA
Permanente espacio donde transcurren mis días. La tristeza empieza cuando se van. La libertad no existe. Cierta melancolía absurda / ver el sol / escuchar las campanas / alimentar a las palomas. El pensamiento es luz en este vacío. Extraña furia en poemas tatuados. Doler. Mi vida / la tuya / la nuestra. Finjo caricias de un rostro desconocido. Que nadie me despierte cuando muera. Beso la almohada. Ella existe a pesar de las paredes. Paisaje cotidiano / cuchillo afinado / puchero oxidado. Escribo. Fumo. Deliro. Recuerdo mi felicidad. Tan lejos. Caminaba. El cielo.
En la ciudad de los muertos, sólo una canción respira por mí.
FRAGMENTO MUSICAL
Nos encontramos en el mar. Teníamos recuerdos tristes. Sillas sin mesas. Hablamos de la noche, eterna construcción de ausencias que fluyen. Nos cambiamos los retratos. Nos cambiamos los poemas. Nos atrevimos al fuego. Al humo.
Nos perdimos como ángeles transpirados en un recital de rock.
BOUTIQUE
Maniquí salvaje condenado a sostener una vidriera sin rostro.
POSTALES
En el lugar que antes era un teatro de ciegos, la sal se derrama. Y pequeñas bolsas de nylon anidan en un poste como mendigas de luz. Y un gusano come rosas de un ramo jamás obsequiado. Y las miradas oprimidas del rebaño. Y las piedras rompen todo el miedo del mundo. Y tu nombre escrito en la arena de un desierto.
Y pasan las sombras, vestidas de azul. Y pasan los hombres, vestidos de verde. Y el rey mudo sonríe pero también está muerto.
ÚLTIMAS FLORES TATUADAS EN EL MAR
Invento sonidos para mis manos. Pequeñas naufragas en la noche del miedo. Han muerto tantas veces que olvidaron el olor de sus amantes, el color de sus diamantes. Ellas hablan de mi silencio. Cuando la nieve borraba los fuegos tatuados. Y eran mariposas. Y yo despertaba. Bailando solo.
sábado, 10 de octubre de 2009
PLEGARIAS DEL HUMO

Para aquellos que quieran adquirir mi nuevo libro, aquí les dejo las direcciones donde lo pueden encontrar a partir del próximo martes 13 del corriente mes:
- Distribuidora Santa Cruz (Fagnano 195/199).
- Librería Martín Fierro (Avda San Martín 930).
viernes, 9 de octubre de 2009
INVENTARIO
miércoles, 7 de octubre de 2009
martes, 6 de octubre de 2009
lunes, 5 de octubre de 2009
EL SUEÑO DEL PIBE

Y por aquí, otro textillo ancestral Me mató el remate! Ya se aburrieron? Uno más? No tengo nada que perder, soy como el Diego en el 86!
domingo, 4 de octubre de 2009
CRÓNICA DE UN SUEÑO

Y por aquí les dejo un autógrafo que León Gieco me firmó en el libro Crónica de un sueño, biografía dedicada a él y escrita por Oscar Finkelstein. El prólogo del mismo pertenece a la Negra Sosa. Valga el recuerdo!
sábado, 3 de octubre de 2009
UN NIÑO LLAMADO JOHN
Y ya que entramos en confianza y en el mes del primer aniversario de este humilde blog, seguimos ordenando y encontrando textillos ancestrales. En este caso, uno de mi escuela primaria (4to grado). Nótese que en la última oración, el tipo ya quería experimentar.
Aclaración: A ninguna de mis maestras, jamás de los jamases, les gustaron ni uno solito de mis textos. Por lo tanto, no fui un niño prodigio (?). Snif!
viernes, 2 de octubre de 2009
jueves, 1 de octubre de 2009
15 AÑOS NO SON NADA!
Hoy, ordenando mis papeles, encontré una carpetita prolijamente diseñada con muchos "intentos" de poemas y entre ellos, este texto escrito a máquina. El mismo es muy malo pero vale la pena saber de dónde se viene para luego, poder decir con la frente marchita: "esta tristeza es mía, sola mía". En fin, con este texto y otros que iré subiendo, quiero homenajear a mis primeros poemas y principalmente a mi vieja y querida Olivetti que tantas noches me acompañó.
Y no sigo porque si sigo me pongo tontito y lloro, lloro, lloro...y como dice Jojito: "Si hay soledad que no se note".
martes, 29 de septiembre de 2009
sábado, 26 de septiembre de 2009
viernes, 25 de septiembre de 2009
viernes, 18 de septiembre de 2009
jueves, 17 de septiembre de 2009
martes, 15 de septiembre de 2009
MONÓLOGO

La luz envejece en la habitación. Y yo, pidiendo una frase, una sola frase que me sirva de escudo ante tanta fiebre. Eso necesito para no confundirme: un canto distinto al mío. Una plegaria que me dé algo de respiro. Una invocación donde las palabras suenen como cuchillos en el aire. No obstante, eso no sucede. Suceden las mañanas de hombres sin rostros. Los signos del sueño. La luz apagada.
lunes, 14 de septiembre de 2009
domingo, 13 de septiembre de 2009
sábado, 12 de septiembre de 2009
viernes, 11 de septiembre de 2009
jueves, 10 de septiembre de 2009
miércoles, 9 de septiembre de 2009
martes, 8 de septiembre de 2009
lunes, 7 de septiembre de 2009
domingo, 6 de septiembre de 2009
sábado, 29 de agosto de 2009
viernes, 28 de agosto de 2009
jueves, 27 de agosto de 2009
miércoles, 26 de agosto de 2009
domingo, 23 de agosto de 2009
sábado, 22 de agosto de 2009
miércoles, 19 de agosto de 2009
martes, 18 de agosto de 2009
viernes, 14 de agosto de 2009
jueves, 13 de agosto de 2009
miércoles, 12 de agosto de 2009
martes, 11 de agosto de 2009
Mi voz es un fragmento de un sueño, de una canción. Palabras que me sirven para habitar el silencio. Moldearlas implica trabajo y concentración. Salud. Pero yo sé que toda obsesión lleva a la destrucción. Lo contrario sería el equilibrio. Cumplir con las consignas del sistema: tener amigos, comprar ropa, analizarme. Reconciliarme con el mundo.
lunes, 10 de agosto de 2009
Pequeña emoción al recibir un ejemplar de mis Plegarias. Revisé hoja por hoja, palabra por palabra. Amo mi cara fascinada frente al espejo. El problema sigue siendo mi falta de estudio: no poder traducirme en palabras. Debe haber algo más en ese lugar donde se forman los silencios musicales. Algo más que sentirme siempre abandonado.
domingo, 9 de agosto de 2009
APUNTES

Necesito escribir poemas donde se unan la vida y la muerte. Lo bueno y lo malo.
Cada palabra debe ser sacrificada hasta el hartazgo. No debe herirme.
Sin embargo no es así. Mi gran desafío es también ese: desatar lo imposible. No perderme de vista.
martes, 4 de agosto de 2009
EXILIOS
Arrástrame
hasta el umbral de tus pasos.
Protégeme
hasta el silencio que dejan mis lágrimas.
Bendíceme
hasta el próximo encuentro.
La distancia entre nosotros
sigue siendo el hombre del traje gris.
hasta el umbral de tus pasos.
Protégeme
hasta el silencio que dejan mis lágrimas.
Bendíceme
hasta el próximo encuentro.
La distancia entre nosotros
sigue siendo el hombre del traje gris.
domingo, 2 de agosto de 2009
miércoles, 29 de julio de 2009
domingo, 26 de julio de 2009
jueves, 23 de julio de 2009
SEÑALES DE HUMO
Quien cruza esta plaza
espera versos que jamás llegarán.
Por eso San Martín señala el horizonte.
espera versos que jamás llegarán.
Por eso San Martín señala el horizonte.
miércoles, 22 de julio de 2009
martes, 21 de julio de 2009
sábado, 18 de julio de 2009
CONSTRUIR A TRAVÉS DEL DISENSO
La siguiente entrevista fue extraída del suplemento Habladurías del diario La Opinión Austral, en su edición del 18 de julio de 2009. Agradezco al entrevistador y a la entrevistada el permitirme publicarla. Gracias Cachilo!. Gracias Patricia!. Espero que la disfruten como yo al leerla!
Patricia Vega se recibió de profesora de Letras hace tres años. Cursó la carrera en la UNPA, donde ahora también comienza a ocupar el rol de docente. Siendo pequeña, su pasión por la literatura la llevó a leer obras de autores consagrados. Hoy, reparte el tiempo entre el duro ejercicio de la docencia, el perfeccionamiento y la no menos dura misión de leer, analizar, cuestionar y hasta criticar obras de autores santacruceños.
Un día Patricia se metió en un gran lío al comentar la obra de un escritor local. La experiencia pudo haber sido pasajera y sin mayores consecuencias -de hecho, esa crítica no tenía grandes pretensiones-; sin embargo, se sintió entusiasmada por la inmediata reacción de quienes la leyeron, y eso también trajo nuevas inquietudes.
Patricia pensó entonces que en ese espacio, el debate parecía algo posible. “Ese espacio” es aquel que todavía no figura en los mapas, y si figura, lo que se sabe de su existencia es realmente poco, porque sigue sin ser analizado por quienes tienen en sus manos el poder de la autoridad académica o la opinión calificada.
El campo literario santacruceño para algunos sigue siendo el desierto mismo, en donde no hay nada más que desolación y algunos lugares -pocos- ciertamente interesantes, y que si lo son, recuerdan otros campos, más nutridos que éste. Aquí no parecen existir autores buenos, y si los hay, todos los malos tapan al resto. Parece un ejercicio bastante destructivo, por acción u omisión. Mientras tanto, la identidad fluye por las venas y no entiende cómo todavía nadie la entiende.
Con Patricia Vega no sólo hablamos de bueyes perdidos. En realidad, iniciamos el diálogo conversando sobre su formación académica, de la docencia y de algunas otras cuestiones vinculadas específicamente al Profesorado de Letras.
UN MUNDO DE LETRAS
LOA: ¿Desde cuándo docente?
Patricia Vega: Me gradué como profesora de Letras en el año 2006, aunque en realidad empecé a dar clases mucho antes de recibirme.
Soy docente, y eso es lo que más me gusta ser. Sobre todo, trabajar con adolescentes. Y bueno, también soy lectora desde los cuatro años.
LOA: ¿Cómo es estudiar una carrera como Letras en la UNPA?
PV: Es algo maratónico. Pero tiene la misma dificultad que cualquier carrera universitaria, por el tiempo, el compromiso y la dedicación. No sé cómo será en otras universidades, pero acá tiene como punto fuerte el hecho de que somos pocos. Los alumnos conocemos a los profesores y llega un momento que se genera un clima distinto a lo que puede ser estudiar en la UBA, donde probablemente el profesor que te tome la última materia no va a acordarse nunca de tu nombre. Y muchos que no han vivido esta experiencia, o que no han vivido la de hacer una carrera universitaria, piensan que eso de conocer a los profesores te da ciertas ventajas. Pero no, al contrario, te genera con el otro un compromiso mayor, porque podés establecer una relación de amistad, por un lado, pero por el otro, no deja de ser tu profesor. Esto tiene que ver con profesionalizarte vos y a la vez, no defraudar al otro en la confianza que te da.
LOA: ¿Cómo dirías que se dicta la carrera?
PV: Como todas las que hay en una universidad joven. Seguramente con errores, aunque el noventa por ciento no voluntarios. Hay todavía algunas cátedras desiertas, tenemos profesores viajeros, se está reestructurando constantemente el plan de estudio y los alumnos hemos sufrido ese tipo de cambios en algún momento. Pero en lo que se refiere a las profesoras que dictan la carrera, sin excepción, tienen un grado de profesionalidad excelente. La mayoría de ellas (son mujeres) se han recibido en la Universidad Nacional del Sur, en Bahía Blanca, algunas en Buenos Aires, otras en Rosario. Tengo que decir que en estos últimos cinco años, se han hecho gestiones importantes para mejorar la carrera. Por ejemplo, se ha logrado que venga a hacerse cargo de una cátedra, históricamente vacía, un profesor que además es doctor en Lingüística, hizo su tesis en Alemania y vino con su esposa a vivir aquí, que también es profesora en Letras. Hace tres años se presupuestaron muchos concursos para el área, entonces, muchas cátedras que históricamente eran unipersonales, como en la que estoy trabajando ahora, cuentan con auxiliares docentes, ayudantes de docentes, que somos los mismos egresados. Entonces, diría que hay mucho interés. Ahora, como profesora de la universidad, me pasa que asisto a las reuniones y veo la preocupación de las docentes para mejorar. Y el nivel es realmente excelente. No lo digo yo, está probado en sus currículums, además, son convocadas constantemente desde otras instancias nacionales, incluso internacionales.
LOA: ¿El buen nivel del plantel de docentes es equiparable con la producción de futuros profesores?
PV: Podríamos discutir horas respecto de qué sería un buen nivel. Y a mí particularmente me parece que una falla terrible que tiene la carrera es el área pedagógica, es como el talón de Aquiles. El conocimiento que adquirís, como alumno que estudia literatura y teoría literaria, es excelente, pero falla en la cuestión pedagógica. Por ahí, se equilibra un poco con esto que podemos practicar antes de terminar la carrera, pero por la necesidad del medio, que no es lo ideal. Pero soy sincera, el noventa y siete por ciento de las cosas que aprendí para dar clases, las aprendí en el ejercicio, no en la universidad.
LOA: ¿Podrías decir que estás conforme con lo que recibiste en la carrera?
PV: Sí, más que conforme. No tanto por lo que enseñaron, que fue mucho, sino porque, y esto lo compartimos todos, te deja la inquietud de que tu formación en realidad nunca termina. Entonces, se generan espacios para que sigas formándote todo el tiempo.
LOA: ¿Cuál era la materia que más interés te despertaba al principio?
PV: En los primeros años, Literatura Griega fue un flash. Pero tiene que ver mucho con la profe, que lograba una dinámica. Hablo de Alicia Atienza, quien además nos acompañaba mucho en nuestro proceso como alumnos, en el centro de estudiantes y demás. Ella sabe mucho, pero también esto tiene que ver con su personalidad. Obviamente que la Literatura Argentina me interesaba, pero por una cuestión de gusto personal, que leo desde siempre. También, a nivel personal y formación, el área de latín. Tengo que decir que al principio no tanto por el idioma, sino porque la profesora que me daba latín fue la que me dio lengua y literatura de primero a quinto año de la secundaria. Tengo un complejo de Edipo severo con esa mujer (Patricia Zapata). Cuando estaba a punto de terminar la carrera comencé a ser ayudante, alumna ad honórem, estuve cuatro años hasta que finalmente pude concursar y actualmente trabajo con ella dando latín. Pero eso tiene que ver con una cuestión de formación personal, mezclada con otras emocionales también. De quererla, admirarla y de alguna manera seguir con su trabajo.
LOA: Para Patricia, haber encontrado un grupo de compañeros, o mejor dicho, de locos por la literatura, fue una de las mejores cosas que le pasó siendo estudiante. Aunque entre uno de los peores momentos, recuerda cuando por primera vez sintió que un grupo de profesores le ponía palos en la rueda. Pensó entonces que se le complicaría ese importante examen, que finalmente pudo aprobar pese a todo.
Luego, el diálogo fue llevándonos a conversar sobre literatura en Santa Cruz. Todo un tema, muchas observaciones y hasta algunas ironías para tenerlas en cuenta.
LITERATURA PATAGONICA
LOA: Estando en la universidad, ¿tuviste contacto con literatura local?
PV: Sí, y la esquivé de taquito. O me paré un minuto para hablar mal de ella en su cara y también a sus espaldas, para luego seguir con la literatura seria, que es la que estudiamos en la universidad. Me pasó que estudié con algunos poetas, como Maritza Kusanovic, Panchi Ocampo, Carlos Pérez.
LOA: ¿Quién de ellos terminó la carrera?
PV: Ninguno, y no es casual.
LOA: Seguramente, por la confrontación de ideas con las estructuras…
PV: Son muy pocos los poetas que además tienen título de profesor, porque además es otra cosa. Pero siempre digo que lo que me salvó la cabeza, y que me permite que ahora pueda leer y ver que hay distintas posibilidades, fueron estos compañeros, que en su momento no tomé en serio, pero que tal como los profesores, me daban clase de literatura argentina o española. Ellos me dieron clases acerca de la literatura de verdad, la que no puede estar escriturada. Siempre se paraban de mano con el profesor que pretendía decir esta es buena literatura. Porque cuestionaban, hacían lo que un alumno universitario de letras por lo general no hace, que es cuestionar ese conocimiento que te están dando. Es eso. Nombraban a poetas que también habían sido antecedentes de determinadas corrientes, pero que no estaban en el canon académico, y las profes a veces tambaleaban, y discutían. Recuerdo que todo el tiempo llevaban la bandera férreamente de ese tipo de literatura regional.
LOA: ¿Y cuáles eran las características de esa literatura?
PV: Y, es la que yo ahora también defiendo, pero que entonces miraba con una postura muy prejuiciosa. Es un tipo de literatura que no se ajusta a moldes, que no tiene un buen decir de la Patagonia. En esa época, pensaba en Patagonia y se venían a la mente grandes próceres de la literatura patagónica o santacruceña, como Flora Rodríguez de Lofredo. Y no me gustaba, pero esa era, y pensaba “estos que ni siquiera saben escribir, que no ponen un acento, que me dicen esto es un poema, pero en realidad es como una prosa que tampoco tiene mucha forma, no puede ser literatura”. Y tiene que ver con un tipo de literatura que busca su propia expresión, su propia identidad. No la identidad del escritor, del poeta, sino la colectiva, que me parece se construye en oposición a esta identidad tradicional, o clásica, de lo que es la “literatura patagónica”. Es como si dijeran: “Si los oficialmente reconocidos, como Héctor Rodolfo Peña, Flora Rodríguez de Lofredo o Ricardo Leydet, escriben así, con métrica o con o sin rima, yo puedo estar más comprometido con lo social, con la actualidad. Voy a escribir de otra manera, porque veo otra Patagonia, que no tiene gente, que solamente tiene ovejas, pioneros y sus mujeres. Cuando en realidad hay conflictos sociales que nos hermanan más con Chaco que con esa imagen mítica de la Santa Cruz dieciochesca”. Creo que ese tipo de literatura es la que defendían. Debo decir que, en gran parte, mis profesoras tampoco consideraban esto. Hace pocos días, me llegó desde Puerto Madryn una encomienda que me mandó Carlos Pérez, todos los ejemplares de los Primos del Marqués (revista sobre literatura creada por autores de Río Gallegos al comenzar el año 2000) y recordaba, mientras abría la encomienda, que un día Carlos me quiso vender la revista, y que se la compré, pero así como la recibí, prácticamente la tiré al tacho. Vi que tenía un par de errores de ortografía y la tiré.
LOA: Sucede que, tal vez por prejuicio, no se ha observado el trabajo de autores jóvenes con una mentalidad distinta…
PV: La situación no se ha modificado todavía. Hay autores muy buenos, pero no escriben como “pioneros”. Pero este tipo de cosas han pasado en la vida de la Literatura Argentina, en toda su historia, ha pasado en Francia y acá. A pesar de que digamos que las pruebas están a la vista, también entiendo ciertas posturas, porque para mí las pruebas estuvieron a la vista recién cuando empecé a hablar con los poetas.
Antes, la producción por sí sola no me decía nada, no me llamaba la atención. Voy a una librería o a la biblioteca de una escuela y me encuentro con estos nombres ya instalados, clásicos tradicionales, y lo nuevo no está. A pesar que hay certámenes y ese tipo de cosas, que pretenden difundir, no me parece que lo estén logrando del todo.
LOA: Más allá de esta falta de valorización, puede que algo nuevo o distinto con respecto a esto esté comenzando…
PV: Sí, y una de las cosas que me resultan más interesantes, como te decía antes, yo hace un año que estoy metida en este tema. Estoy viendo que esta discusión que tenemos ahora se ha planteado en otras provincias y ciudades anteriormente. El caso de Neuquén o Comodoro Rivadavia. La discusión no había llegado acá. Como que había un status quo, así, muy tranquilo y tranquilizador para todos. Como que “no es necesario discutir”, y además “no hay demasiada polémica”. “Sí están los adolescentes que reniegan, pero ¿qué hacen?, ¿qué han publicado?”. El caso no pasaba más allá de eso y todo se mantenía enquistado en un mismo círculo. Y digo enquistado, porque nunca puede ser buena la uniformidad u homogeneidad en un campo artístico. Que hayan voces distintas, disidentes, sean adolescentes o adultos, es algo que tiene que estar y tiene que ser incorporado para el debate, y es ahí cuando entramos a una cuestión cultural, porque no estamos acostumbrados al debate, estamos acostumbrados a un discurso en todo los ámbitos de nuestra vida provincial, a un discurso que es el que baja verticalmente y lo aceptamos o no, pero punto, no existe la posibilidad del debate.
LOA: Y acaso, ¿no es necesario que en los ámbitos académicos se discuta todo esto?
PV: Totalmente necesario.
LOA: ¿Cuán lejos estamos?
PV: Bastante, porque implica romper estructuras y prejuicios. Por ejemplo, para un encuentro en Esquel que se hizo este año, con una amiga que está a punto de recibirse (Maritza Kusanovic), quisimos escribir sobre Hullablanca, acerca de la construcción del lenguaje. En fin, nos dijeron que no, si quieren escribir eso vayan a buscar textos de Girondo o Tuñón. Profesoras que incluso eran de Maritza, que nos decían que no es un libro de literatura, porque no está publicado. No sé si es posible romper ese prejuicio, quizás haya gente más joven, aunque no es una cuestión de edad, pero con una mentalidad que más adelante permita el cambio.
LOA: Venimos hablando de literatura, cuando en realidad no hemos hablado sobre qué es literatura. ¿Existe un concepto actualizado al respecto?
PV: Se actualiza todo el tiempo. Pero digamos que hay grandes referentes de la literatura que esbozan una definición que siempre reconocen como provisoria. Lo cierto es que al margen de esa definición, la gente lee incluso otras cosas que no entrarían dentro de las categorías literarias, pero la leen como literatura. Entonces, la pregunta es ¿a quién o a qué le doy más valor?, ¿a este señor que es importante hoy porque es de la Universidad de Salamanca y dice esto es literatura y esto otro no?, ¿o a tres millones de personas que leen a este otro autor que presuntamente no hace literatura, pero que lo pusieron como literario?, ¿a este señor que casualmente hoy es reconocido y de apellido respetable o referente?, ¿o a millones de personas que leen Harry Potter o Paulo Coelho? Yo creo que actualmente los estudiosos resuelven los problemas diciendo: “Miren señores, literatura es aquello que se percibe como literario en un momento determinado, por una comunidad determinada”. Entonces, eso te deja un panorama amplísimo para analizar. Desde ese punto de vista, los blogs, por ejemplo, sí serían literatura, al menos aquellos que se pretenden literarios. Y también sería literatura lo que escriben mis alumnos en sus cuadernos borradores. Seguro que todo texto literario no tiene el mismo estatuto. Eso no lo discute nadie. Que un ensayo que pueda producir yo, no es lo mismo que un ensayo escrito por Borges. Pero esta definición de literatura, es decir, la literatura no puede definirse, porque esa es la definición, te permite precisamente hacer ingresar a esta cuestión marginal, a lo otro, que no siempre se toma en cuenta. Ahora bien, eso es lo que se dice en teoría, porque en la práctica, como vemos, es otra cosa distinta. Incluso en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, que tiene la cátedra seminario de literatura patagónica, pasa que ingresan determinados autores, otros no. Y es para analizar la cuestión del canon a la hora de definir literatura, es fundamental. Porque quedan afuera muchos, y repito, me parece que es un gesto ideológico decir ‘quiero leer y opinar sobre este autor, aunque no esté considerado dentro de este canon’, que es lo que pasa ahora, siendo alumna y profesora de la UNPA, optando por leer este tipo de literatura regional y no la otra.
LOA: Con respecto a tus pares que terminaron o están concluyendo la carrera, ¿pensás que realmente entienden lo que vos estás haciendo hoy?
PV: No, no lo entienden. De hecho, yo trabajo en dos escuelas de nivel medio, doy literatura patagónica como parte del programa de segundo año, que es Literatura Argentina, y soy la única en el colegio. No me lo prohíben, pero tampoco me acompañan. He tenido algún que otro problema, no con directivos, sino con algunos alumnos o supervisores que me han cuestionado “¿por qué enseñás esto si no está en el programa oficial?”. No lo entienden, no entienden la necesidad, lo enriquecedor que es trabajar sobre un corpus literario sobre lo cual no está todo dicho y ver qué opinan los alumnos, que son los lectores más desprejuiciados, que no tienen la cabeza formateada respecto de lo que dijo tal o cual eminencia. Los pibes leen y te dicen, esto es cualquiera, esto me gusta y esto no me gusta.
LOA: Se me vienen a la mente poesías de Jorge Curinao, que tranquilamente pueden funcionar…
PV: Es interesante lo que me ha pasado con las poesías de Jorge, que pasa exactamente eso. Escribí en el pizarrón una que se llama Nacimiento, “entrar al mundo / por la puerta más pequeña: / cuestión de todas las noches”. Escribo los versos y les pregunto a los chicos de qué se trata, y responden: “Sí, habla del nacimiento”. Y les digo: “¿Por qué?, si no se nace todos los días”. Entonces empiezan a pensar, analizan y cuando caen con alguna interpretación, te dicen: “No, no. Es un capo”. Cuando el chico hace ese clic, lo compartimos todos los profesores esto, te sentís en el cielo. Se da cuenta el joven que hay alguien que con pocas palabras puede darte un mundo de significaciones. Y eso no lo puede hacer cualquiera; de hecho, de la poesía local, he trabajado con Jorge, también con Maritza, más allá de que es mi amiga. Sin embargo, no les llega. Hay mucho trabajo que se hace con el lenguaje que se vuelve un obstáculo para los chicos.
LOA: Cuando empezaste a meterte en este ámbito, ¿consultabas con alguien más o eras vos y nadie más que vos?
PV: Pude consultar con gente. Empecé a tener charlas con Maritza. Conocer a Roberto Petroff en ese sentido fue iluminador, en cuanto que me puso en contacto con un montón de obras que desconocía a nivel crítica. Estaba bastante sola, además nunca fui formada con ese propósito en la carrera. En septiembre del año pasado conocí a Claudia Sastre, ella es crítica y vive en San Julián. Empecé a leer su producción, la conocí y dije: “Esta mujer es la que me tiene que apuntar y formar”. De hecho, nunca se lo dije muy explícitamente, pero un poco que me puse en sus manos para que me formara. Y ella lo hizo con total generosidad. Además, con una predisposición increíble, de mostrarme lo que se escribía, de ponerme en contacto con otras escrituras críticas, como la de Luciana Mellado, últimamente con Elpidio Islas. Digamos que siempre ha compartido su saber. Ella si ha sido formada para la crítica, no se recibió de profesora, le faltaron alunas materias, pero nuevamente se da esta cuestión de un poeta que no se recibe de profesor. Conocerla a ella me significó empezar a ver que podíamos formar un grupito y podía aprender mucho de ella…
LA BIBLIOTECA PATAGONICA
LOA:… Y así va surgiendo de a poco la denominada Biblioteca Patagónica, un blog en donde Claudia Sastre se propone incorporar información de autores de la región, con la colaboración de quien quiera ser parte de una especie de catálogo de autores patagónicos, con información, textos y hasta algunas fotografías.
LOA: ¿Cómo surge ese proyecto?, si es que podés contarnos algo del trabajo de Sastre.
PV: Conocí a Claudia cuando recién la estaba armando. A partir del blog de Sebastián Tresguerres (Cristopo) y su rotunda negación respecto de la literatura patagónica. “No existe la literatura patagónica”, dijo él. “Sí existe”, le retrucó Claudia y agregó: “Yo te lo voy a demostrar”. Y fue entonces que se le ocurrió el tema de la biblioteca, empezó a recopilar obras, autores y biografías.
LOA: ¿Cómo dirías que es observada la literatura en esta región?
PV: Me parece que hay varios focos. Uno a nivel nacional, y otro regional. A nivel nacional, está invisibilizada por completo, y prueba de eso es que las antologías que se producen fuera de la región, en Buenos Aires, Santa Fe o Córdoba, para incluir escritores patagónicos, buscan los autores de catálogo de la SADE, sin tener idea de la vigencia que pueda tener la SADE como institución. Es decir, siguen incluyendo los mismos autores que incluye por ejemplo gente de la UNPA.
En la universidad, que se pretende abierta, nunca nadie lo dijo explícitamente, pero es bastante claro que en Santa Cruz no hay buenos autores. Hace unas semanas, unos profesores hablaban de que los escritores regionales quieren que escribamos sobre ellos, pero cuando escribimos se enojan. Igual mucho tiene que ver con algo de que no está conformado el campo literario santacruceño. La universidad se pretende abierta, pero es conservadora. Por otro lado, en los poetas, que podrían híper subdividirse, se observa como dos características muy específicas, por un lado, un sector con una visión tradicionalista y que no ve la necesidad de hacer difusión. Y otra corriente, más nueva, cuyos autores consideran que la literatura patagónica es una literatura conectada con cualquier otra nacional o universal y que por lo tanto, no puede no hablar de conflictos humanos en nuestra región, como el desempleo, la desesperanza. Y que al mismo tiempo, busca definir ese tinte propio literario psicologista patagónico distinto del de Capital Federal. Y estaría faltando el tercer foco, el lector no especializado, que debería ir a comprar un libro, o conocer lo que se escribe, que no está, porque no se crea la necesidad de la búsqueda de este tipo de literatura.
LOA: ¿Podrías mencionar algunos autores santacruceños que te gusten o veas con proyección?
PV: Primero que nada, Jorge Curinao me parece que lejos tiene muchas posibilidades, porque además que tiene una literatura que llega, no se cómo, pero llega a quien lo lee. También la poesía de Kusanovic, que llega por ahí a otras esferas más profesionalizadas de la literatura, que también tiene un impacto muy fuerte y te lo digo porque he visto la cantidad de congresos en donde se toman textos de ella para trabajar, y es realmente buena… (Patricia piensa un instante, recordando autores regionales). Norma Donoso, por ejemplo, me parece muy buena, no es la poesía que me encanta, pero me parece buena básicamente leyendo. La leo y no me despierta demasiado, pero escucharla está bueno, tiene musicalidad y cadencia, que no la encontré en otros poetas. Me parece que a Sebastián Tresguerres no puedo soslayarlo, porque sin estar en la Patagonia, escribe sobre ella y está muy atento respecto a lo que pasa. No me gusta como poeta, pero sí me interesa como narrador que reflexiona sobre su propia narración. Cecilia Maldini me parece que está haciendo un trabajo interesante también, en el sentido que se va superando de un libro a otro, aunque no es de mis favoritas, pero sí rescato eso.
UN ENSAYO, UN PROYECTO
LOA: Cada día más interiorizada sobre lo que pasa en la literatura local, ¿evaluaste la posibilidad de realizar algún ensayo o publicar sobre el tema?
PV: Me gustaría escribir un ensayo que permita que la mayor parte de la gente que lo lea no esté de acuerdo y entonces lo diga, para a partir de esa dialéctica, poder empezar a construir un perfil de lo que podría llegar a ser, ojalá, un aparato crítico de la literatura santacruceña y patagónica en general, que me parece que hace falta, a los escritores sobre todo.
LOA: La palabra “aparato crítico” suena…
PV: Pretenciosa…
LOA: Sí, por un lado, y por otro un tanto opresiva...
PV: Sí. La academia es normativa y la crítica tiene que construir desde el disenso.
LOA: ¿Te pasó que alguno se haya enojado por tus críticas o comentarios?
PV: No me han hecho críticas muy tajantes, pero lo cierto es que no he sido muy crítica tampoco.
SUREARTE, “EL GRUPETE”
LOA: Patricia Vega también es integrante del grupo Surearte, creado al finalizar el año pasado y que durante la última Feria del Libro presentó un stand con diverso material (libros, fotos, dibujos).
Se trata de un “grupete” de jóvenes y adultos que decidieron juntarse para realizar algo desde varios frentes artísticos, aunque se trata de un espacio que recién está construyéndose y que habrá que enriquecerlo con ideas e inteligencia.
PV: “Hace un año atrás no hubiera sido parte de un proyecto como Surearte. Hace un año realmente no me interesaba por estas cosas, sin embargo, empezaron a darse varias y seguidas.
Surearte comenzó siendo una charla a la tarde en la ría con Roberto Mario Petroff, a quien yo escuchaba. Hablaba del proyecto y yo le decía “sí, sí”. Por dentro pensaba “nunca vas a encontrar gente para hacer esto”. Pero fue pasando el tiempo, las cosas se fueron dando como encadenadas y armamos un grupo lindo, que está dando sus primeros pasos, que ha atravesado sus tropezones, pero que sigue y que se junta todas las semanas. A veces nos juntamos para pasar el rato, mirar una película o charlar. Somos fundamentalmente un grupo de amigos que los jueves se pone un poco más serio, dentro de lo posible, para gestionar cosas.
LOA: ¿Por qué creés que surgen este tipo de experiencias como Surearte en una ciudad como la nuestra?
PV: Yo creo que es un síntoma de época, como se ha dado cualquier movimiento prácticamente en la literatura o el arte en general. De repente, la necesidad está por mucho tiempo, pero confluyen en un tiempo y en un mismo espacio, o distintos, personas que tienen las mismas necesidades que tenían mis viejos, abuelos o bisabuelos. Pero las cosas se dan y empezamos a hacer algo al respecto. Lo único que queremos lograr, como cuestión medular, es que haya continuidad. Más allá de lo que hagamos, que le ponemos voluntad, la idea es que no quede como un intento aislado más, porque los hubo antes y ojalá los haya, pero queremos que comiencen a vertebrarse, para que con el tiempo se haga una política cultural en la provincia.
LOA: Hablabas de un espacio que se pretende underground, pero que sin embargo participa de una actividad establecida, como lo es la Feria del Libro.
PV: Nos llevó una discusión eso, que también es lo bueno.
LOA: No deja de ser un espacio importante…
PV: Porque ya está, es un espacio institucionalizado y la actitud del grupo no pretende ser iconoclasta. No nos interesa negar lo que existe.
LOA: El caso es que la decisión, aunque reñida, derivó en que el grupo acepte participar en la Feria del Libro. En Surearte participa gente que ha estado en otras ferias y ha cuestionado la manera en que desde el Estado se trabaja con la cultura. Hubo que limar ciertas asperezas, hasta que finalmente optaron por participar y presentarse “en sociedad”.
Patricia Vega se recibió de profesora de Letras hace tres años. Cursó la carrera en la UNPA, donde ahora también comienza a ocupar el rol de docente. Siendo pequeña, su pasión por la literatura la llevó a leer obras de autores consagrados. Hoy, reparte el tiempo entre el duro ejercicio de la docencia, el perfeccionamiento y la no menos dura misión de leer, analizar, cuestionar y hasta criticar obras de autores santacruceños.
Un día Patricia se metió en un gran lío al comentar la obra de un escritor local. La experiencia pudo haber sido pasajera y sin mayores consecuencias -de hecho, esa crítica no tenía grandes pretensiones-; sin embargo, se sintió entusiasmada por la inmediata reacción de quienes la leyeron, y eso también trajo nuevas inquietudes.
Patricia pensó entonces que en ese espacio, el debate parecía algo posible. “Ese espacio” es aquel que todavía no figura en los mapas, y si figura, lo que se sabe de su existencia es realmente poco, porque sigue sin ser analizado por quienes tienen en sus manos el poder de la autoridad académica o la opinión calificada.
El campo literario santacruceño para algunos sigue siendo el desierto mismo, en donde no hay nada más que desolación y algunos lugares -pocos- ciertamente interesantes, y que si lo son, recuerdan otros campos, más nutridos que éste. Aquí no parecen existir autores buenos, y si los hay, todos los malos tapan al resto. Parece un ejercicio bastante destructivo, por acción u omisión. Mientras tanto, la identidad fluye por las venas y no entiende cómo todavía nadie la entiende.
Con Patricia Vega no sólo hablamos de bueyes perdidos. En realidad, iniciamos el diálogo conversando sobre su formación académica, de la docencia y de algunas otras cuestiones vinculadas específicamente al Profesorado de Letras.
UN MUNDO DE LETRAS
LOA: ¿Desde cuándo docente?
Patricia Vega: Me gradué como profesora de Letras en el año 2006, aunque en realidad empecé a dar clases mucho antes de recibirme.
Soy docente, y eso es lo que más me gusta ser. Sobre todo, trabajar con adolescentes. Y bueno, también soy lectora desde los cuatro años.
LOA: ¿Cómo es estudiar una carrera como Letras en la UNPA?
PV: Es algo maratónico. Pero tiene la misma dificultad que cualquier carrera universitaria, por el tiempo, el compromiso y la dedicación. No sé cómo será en otras universidades, pero acá tiene como punto fuerte el hecho de que somos pocos. Los alumnos conocemos a los profesores y llega un momento que se genera un clima distinto a lo que puede ser estudiar en la UBA, donde probablemente el profesor que te tome la última materia no va a acordarse nunca de tu nombre. Y muchos que no han vivido esta experiencia, o que no han vivido la de hacer una carrera universitaria, piensan que eso de conocer a los profesores te da ciertas ventajas. Pero no, al contrario, te genera con el otro un compromiso mayor, porque podés establecer una relación de amistad, por un lado, pero por el otro, no deja de ser tu profesor. Esto tiene que ver con profesionalizarte vos y a la vez, no defraudar al otro en la confianza que te da.
LOA: ¿Cómo dirías que se dicta la carrera?
PV: Como todas las que hay en una universidad joven. Seguramente con errores, aunque el noventa por ciento no voluntarios. Hay todavía algunas cátedras desiertas, tenemos profesores viajeros, se está reestructurando constantemente el plan de estudio y los alumnos hemos sufrido ese tipo de cambios en algún momento. Pero en lo que se refiere a las profesoras que dictan la carrera, sin excepción, tienen un grado de profesionalidad excelente. La mayoría de ellas (son mujeres) se han recibido en la Universidad Nacional del Sur, en Bahía Blanca, algunas en Buenos Aires, otras en Rosario. Tengo que decir que en estos últimos cinco años, se han hecho gestiones importantes para mejorar la carrera. Por ejemplo, se ha logrado que venga a hacerse cargo de una cátedra, históricamente vacía, un profesor que además es doctor en Lingüística, hizo su tesis en Alemania y vino con su esposa a vivir aquí, que también es profesora en Letras. Hace tres años se presupuestaron muchos concursos para el área, entonces, muchas cátedras que históricamente eran unipersonales, como en la que estoy trabajando ahora, cuentan con auxiliares docentes, ayudantes de docentes, que somos los mismos egresados. Entonces, diría que hay mucho interés. Ahora, como profesora de la universidad, me pasa que asisto a las reuniones y veo la preocupación de las docentes para mejorar. Y el nivel es realmente excelente. No lo digo yo, está probado en sus currículums, además, son convocadas constantemente desde otras instancias nacionales, incluso internacionales.
LOA: ¿El buen nivel del plantel de docentes es equiparable con la producción de futuros profesores?
PV: Podríamos discutir horas respecto de qué sería un buen nivel. Y a mí particularmente me parece que una falla terrible que tiene la carrera es el área pedagógica, es como el talón de Aquiles. El conocimiento que adquirís, como alumno que estudia literatura y teoría literaria, es excelente, pero falla en la cuestión pedagógica. Por ahí, se equilibra un poco con esto que podemos practicar antes de terminar la carrera, pero por la necesidad del medio, que no es lo ideal. Pero soy sincera, el noventa y siete por ciento de las cosas que aprendí para dar clases, las aprendí en el ejercicio, no en la universidad.
LOA: ¿Podrías decir que estás conforme con lo que recibiste en la carrera?
PV: Sí, más que conforme. No tanto por lo que enseñaron, que fue mucho, sino porque, y esto lo compartimos todos, te deja la inquietud de que tu formación en realidad nunca termina. Entonces, se generan espacios para que sigas formándote todo el tiempo.
LOA: ¿Cuál era la materia que más interés te despertaba al principio?
PV: En los primeros años, Literatura Griega fue un flash. Pero tiene que ver mucho con la profe, que lograba una dinámica. Hablo de Alicia Atienza, quien además nos acompañaba mucho en nuestro proceso como alumnos, en el centro de estudiantes y demás. Ella sabe mucho, pero también esto tiene que ver con su personalidad. Obviamente que la Literatura Argentina me interesaba, pero por una cuestión de gusto personal, que leo desde siempre. También, a nivel personal y formación, el área de latín. Tengo que decir que al principio no tanto por el idioma, sino porque la profesora que me daba latín fue la que me dio lengua y literatura de primero a quinto año de la secundaria. Tengo un complejo de Edipo severo con esa mujer (Patricia Zapata). Cuando estaba a punto de terminar la carrera comencé a ser ayudante, alumna ad honórem, estuve cuatro años hasta que finalmente pude concursar y actualmente trabajo con ella dando latín. Pero eso tiene que ver con una cuestión de formación personal, mezclada con otras emocionales también. De quererla, admirarla y de alguna manera seguir con su trabajo.
LOA: Para Patricia, haber encontrado un grupo de compañeros, o mejor dicho, de locos por la literatura, fue una de las mejores cosas que le pasó siendo estudiante. Aunque entre uno de los peores momentos, recuerda cuando por primera vez sintió que un grupo de profesores le ponía palos en la rueda. Pensó entonces que se le complicaría ese importante examen, que finalmente pudo aprobar pese a todo.
Luego, el diálogo fue llevándonos a conversar sobre literatura en Santa Cruz. Todo un tema, muchas observaciones y hasta algunas ironías para tenerlas en cuenta.
LITERATURA PATAGONICA
LOA: Estando en la universidad, ¿tuviste contacto con literatura local?
PV: Sí, y la esquivé de taquito. O me paré un minuto para hablar mal de ella en su cara y también a sus espaldas, para luego seguir con la literatura seria, que es la que estudiamos en la universidad. Me pasó que estudié con algunos poetas, como Maritza Kusanovic, Panchi Ocampo, Carlos Pérez.
LOA: ¿Quién de ellos terminó la carrera?
PV: Ninguno, y no es casual.
LOA: Seguramente, por la confrontación de ideas con las estructuras…
PV: Son muy pocos los poetas que además tienen título de profesor, porque además es otra cosa. Pero siempre digo que lo que me salvó la cabeza, y que me permite que ahora pueda leer y ver que hay distintas posibilidades, fueron estos compañeros, que en su momento no tomé en serio, pero que tal como los profesores, me daban clase de literatura argentina o española. Ellos me dieron clases acerca de la literatura de verdad, la que no puede estar escriturada. Siempre se paraban de mano con el profesor que pretendía decir esta es buena literatura. Porque cuestionaban, hacían lo que un alumno universitario de letras por lo general no hace, que es cuestionar ese conocimiento que te están dando. Es eso. Nombraban a poetas que también habían sido antecedentes de determinadas corrientes, pero que no estaban en el canon académico, y las profes a veces tambaleaban, y discutían. Recuerdo que todo el tiempo llevaban la bandera férreamente de ese tipo de literatura regional.
LOA: ¿Y cuáles eran las características de esa literatura?
PV: Y, es la que yo ahora también defiendo, pero que entonces miraba con una postura muy prejuiciosa. Es un tipo de literatura que no se ajusta a moldes, que no tiene un buen decir de la Patagonia. En esa época, pensaba en Patagonia y se venían a la mente grandes próceres de la literatura patagónica o santacruceña, como Flora Rodríguez de Lofredo. Y no me gustaba, pero esa era, y pensaba “estos que ni siquiera saben escribir, que no ponen un acento, que me dicen esto es un poema, pero en realidad es como una prosa que tampoco tiene mucha forma, no puede ser literatura”. Y tiene que ver con un tipo de literatura que busca su propia expresión, su propia identidad. No la identidad del escritor, del poeta, sino la colectiva, que me parece se construye en oposición a esta identidad tradicional, o clásica, de lo que es la “literatura patagónica”. Es como si dijeran: “Si los oficialmente reconocidos, como Héctor Rodolfo Peña, Flora Rodríguez de Lofredo o Ricardo Leydet, escriben así, con métrica o con o sin rima, yo puedo estar más comprometido con lo social, con la actualidad. Voy a escribir de otra manera, porque veo otra Patagonia, que no tiene gente, que solamente tiene ovejas, pioneros y sus mujeres. Cuando en realidad hay conflictos sociales que nos hermanan más con Chaco que con esa imagen mítica de la Santa Cruz dieciochesca”. Creo que ese tipo de literatura es la que defendían. Debo decir que, en gran parte, mis profesoras tampoco consideraban esto. Hace pocos días, me llegó desde Puerto Madryn una encomienda que me mandó Carlos Pérez, todos los ejemplares de los Primos del Marqués (revista sobre literatura creada por autores de Río Gallegos al comenzar el año 2000) y recordaba, mientras abría la encomienda, que un día Carlos me quiso vender la revista, y que se la compré, pero así como la recibí, prácticamente la tiré al tacho. Vi que tenía un par de errores de ortografía y la tiré.
LOA: Sucede que, tal vez por prejuicio, no se ha observado el trabajo de autores jóvenes con una mentalidad distinta…
PV: La situación no se ha modificado todavía. Hay autores muy buenos, pero no escriben como “pioneros”. Pero este tipo de cosas han pasado en la vida de la Literatura Argentina, en toda su historia, ha pasado en Francia y acá. A pesar de que digamos que las pruebas están a la vista, también entiendo ciertas posturas, porque para mí las pruebas estuvieron a la vista recién cuando empecé a hablar con los poetas.
Antes, la producción por sí sola no me decía nada, no me llamaba la atención. Voy a una librería o a la biblioteca de una escuela y me encuentro con estos nombres ya instalados, clásicos tradicionales, y lo nuevo no está. A pesar que hay certámenes y ese tipo de cosas, que pretenden difundir, no me parece que lo estén logrando del todo.
LOA: Más allá de esta falta de valorización, puede que algo nuevo o distinto con respecto a esto esté comenzando…
PV: Sí, y una de las cosas que me resultan más interesantes, como te decía antes, yo hace un año que estoy metida en este tema. Estoy viendo que esta discusión que tenemos ahora se ha planteado en otras provincias y ciudades anteriormente. El caso de Neuquén o Comodoro Rivadavia. La discusión no había llegado acá. Como que había un status quo, así, muy tranquilo y tranquilizador para todos. Como que “no es necesario discutir”, y además “no hay demasiada polémica”. “Sí están los adolescentes que reniegan, pero ¿qué hacen?, ¿qué han publicado?”. El caso no pasaba más allá de eso y todo se mantenía enquistado en un mismo círculo. Y digo enquistado, porque nunca puede ser buena la uniformidad u homogeneidad en un campo artístico. Que hayan voces distintas, disidentes, sean adolescentes o adultos, es algo que tiene que estar y tiene que ser incorporado para el debate, y es ahí cuando entramos a una cuestión cultural, porque no estamos acostumbrados al debate, estamos acostumbrados a un discurso en todo los ámbitos de nuestra vida provincial, a un discurso que es el que baja verticalmente y lo aceptamos o no, pero punto, no existe la posibilidad del debate.
LOA: Y acaso, ¿no es necesario que en los ámbitos académicos se discuta todo esto?
PV: Totalmente necesario.
LOA: ¿Cuán lejos estamos?
PV: Bastante, porque implica romper estructuras y prejuicios. Por ejemplo, para un encuentro en Esquel que se hizo este año, con una amiga que está a punto de recibirse (Maritza Kusanovic), quisimos escribir sobre Hullablanca, acerca de la construcción del lenguaje. En fin, nos dijeron que no, si quieren escribir eso vayan a buscar textos de Girondo o Tuñón. Profesoras que incluso eran de Maritza, que nos decían que no es un libro de literatura, porque no está publicado. No sé si es posible romper ese prejuicio, quizás haya gente más joven, aunque no es una cuestión de edad, pero con una mentalidad que más adelante permita el cambio.
LOA: Venimos hablando de literatura, cuando en realidad no hemos hablado sobre qué es literatura. ¿Existe un concepto actualizado al respecto?
PV: Se actualiza todo el tiempo. Pero digamos que hay grandes referentes de la literatura que esbozan una definición que siempre reconocen como provisoria. Lo cierto es que al margen de esa definición, la gente lee incluso otras cosas que no entrarían dentro de las categorías literarias, pero la leen como literatura. Entonces, la pregunta es ¿a quién o a qué le doy más valor?, ¿a este señor que es importante hoy porque es de la Universidad de Salamanca y dice esto es literatura y esto otro no?, ¿o a tres millones de personas que leen a este otro autor que presuntamente no hace literatura, pero que lo pusieron como literario?, ¿a este señor que casualmente hoy es reconocido y de apellido respetable o referente?, ¿o a millones de personas que leen Harry Potter o Paulo Coelho? Yo creo que actualmente los estudiosos resuelven los problemas diciendo: “Miren señores, literatura es aquello que se percibe como literario en un momento determinado, por una comunidad determinada”. Entonces, eso te deja un panorama amplísimo para analizar. Desde ese punto de vista, los blogs, por ejemplo, sí serían literatura, al menos aquellos que se pretenden literarios. Y también sería literatura lo que escriben mis alumnos en sus cuadernos borradores. Seguro que todo texto literario no tiene el mismo estatuto. Eso no lo discute nadie. Que un ensayo que pueda producir yo, no es lo mismo que un ensayo escrito por Borges. Pero esta definición de literatura, es decir, la literatura no puede definirse, porque esa es la definición, te permite precisamente hacer ingresar a esta cuestión marginal, a lo otro, que no siempre se toma en cuenta. Ahora bien, eso es lo que se dice en teoría, porque en la práctica, como vemos, es otra cosa distinta. Incluso en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, que tiene la cátedra seminario de literatura patagónica, pasa que ingresan determinados autores, otros no. Y es para analizar la cuestión del canon a la hora de definir literatura, es fundamental. Porque quedan afuera muchos, y repito, me parece que es un gesto ideológico decir ‘quiero leer y opinar sobre este autor, aunque no esté considerado dentro de este canon’, que es lo que pasa ahora, siendo alumna y profesora de la UNPA, optando por leer este tipo de literatura regional y no la otra.
LOA: Con respecto a tus pares que terminaron o están concluyendo la carrera, ¿pensás que realmente entienden lo que vos estás haciendo hoy?
PV: No, no lo entienden. De hecho, yo trabajo en dos escuelas de nivel medio, doy literatura patagónica como parte del programa de segundo año, que es Literatura Argentina, y soy la única en el colegio. No me lo prohíben, pero tampoco me acompañan. He tenido algún que otro problema, no con directivos, sino con algunos alumnos o supervisores que me han cuestionado “¿por qué enseñás esto si no está en el programa oficial?”. No lo entienden, no entienden la necesidad, lo enriquecedor que es trabajar sobre un corpus literario sobre lo cual no está todo dicho y ver qué opinan los alumnos, que son los lectores más desprejuiciados, que no tienen la cabeza formateada respecto de lo que dijo tal o cual eminencia. Los pibes leen y te dicen, esto es cualquiera, esto me gusta y esto no me gusta.
LOA: Se me vienen a la mente poesías de Jorge Curinao, que tranquilamente pueden funcionar…
PV: Es interesante lo que me ha pasado con las poesías de Jorge, que pasa exactamente eso. Escribí en el pizarrón una que se llama Nacimiento, “entrar al mundo / por la puerta más pequeña: / cuestión de todas las noches”. Escribo los versos y les pregunto a los chicos de qué se trata, y responden: “Sí, habla del nacimiento”. Y les digo: “¿Por qué?, si no se nace todos los días”. Entonces empiezan a pensar, analizan y cuando caen con alguna interpretación, te dicen: “No, no. Es un capo”. Cuando el chico hace ese clic, lo compartimos todos los profesores esto, te sentís en el cielo. Se da cuenta el joven que hay alguien que con pocas palabras puede darte un mundo de significaciones. Y eso no lo puede hacer cualquiera; de hecho, de la poesía local, he trabajado con Jorge, también con Maritza, más allá de que es mi amiga. Sin embargo, no les llega. Hay mucho trabajo que se hace con el lenguaje que se vuelve un obstáculo para los chicos.
LOA: Cuando empezaste a meterte en este ámbito, ¿consultabas con alguien más o eras vos y nadie más que vos?
PV: Pude consultar con gente. Empecé a tener charlas con Maritza. Conocer a Roberto Petroff en ese sentido fue iluminador, en cuanto que me puso en contacto con un montón de obras que desconocía a nivel crítica. Estaba bastante sola, además nunca fui formada con ese propósito en la carrera. En septiembre del año pasado conocí a Claudia Sastre, ella es crítica y vive en San Julián. Empecé a leer su producción, la conocí y dije: “Esta mujer es la que me tiene que apuntar y formar”. De hecho, nunca se lo dije muy explícitamente, pero un poco que me puse en sus manos para que me formara. Y ella lo hizo con total generosidad. Además, con una predisposición increíble, de mostrarme lo que se escribía, de ponerme en contacto con otras escrituras críticas, como la de Luciana Mellado, últimamente con Elpidio Islas. Digamos que siempre ha compartido su saber. Ella si ha sido formada para la crítica, no se recibió de profesora, le faltaron alunas materias, pero nuevamente se da esta cuestión de un poeta que no se recibe de profesor. Conocerla a ella me significó empezar a ver que podíamos formar un grupito y podía aprender mucho de ella…
LA BIBLIOTECA PATAGONICA
LOA:… Y así va surgiendo de a poco la denominada Biblioteca Patagónica, un blog en donde Claudia Sastre se propone incorporar información de autores de la región, con la colaboración de quien quiera ser parte de una especie de catálogo de autores patagónicos, con información, textos y hasta algunas fotografías.
LOA: ¿Cómo surge ese proyecto?, si es que podés contarnos algo del trabajo de Sastre.
PV: Conocí a Claudia cuando recién la estaba armando. A partir del blog de Sebastián Tresguerres (Cristopo) y su rotunda negación respecto de la literatura patagónica. “No existe la literatura patagónica”, dijo él. “Sí existe”, le retrucó Claudia y agregó: “Yo te lo voy a demostrar”. Y fue entonces que se le ocurrió el tema de la biblioteca, empezó a recopilar obras, autores y biografías.
LOA: ¿Cómo dirías que es observada la literatura en esta región?
PV: Me parece que hay varios focos. Uno a nivel nacional, y otro regional. A nivel nacional, está invisibilizada por completo, y prueba de eso es que las antologías que se producen fuera de la región, en Buenos Aires, Santa Fe o Córdoba, para incluir escritores patagónicos, buscan los autores de catálogo de la SADE, sin tener idea de la vigencia que pueda tener la SADE como institución. Es decir, siguen incluyendo los mismos autores que incluye por ejemplo gente de la UNPA.
En la universidad, que se pretende abierta, nunca nadie lo dijo explícitamente, pero es bastante claro que en Santa Cruz no hay buenos autores. Hace unas semanas, unos profesores hablaban de que los escritores regionales quieren que escribamos sobre ellos, pero cuando escribimos se enojan. Igual mucho tiene que ver con algo de que no está conformado el campo literario santacruceño. La universidad se pretende abierta, pero es conservadora. Por otro lado, en los poetas, que podrían híper subdividirse, se observa como dos características muy específicas, por un lado, un sector con una visión tradicionalista y que no ve la necesidad de hacer difusión. Y otra corriente, más nueva, cuyos autores consideran que la literatura patagónica es una literatura conectada con cualquier otra nacional o universal y que por lo tanto, no puede no hablar de conflictos humanos en nuestra región, como el desempleo, la desesperanza. Y que al mismo tiempo, busca definir ese tinte propio literario psicologista patagónico distinto del de Capital Federal. Y estaría faltando el tercer foco, el lector no especializado, que debería ir a comprar un libro, o conocer lo que se escribe, que no está, porque no se crea la necesidad de la búsqueda de este tipo de literatura.
LOA: ¿Podrías mencionar algunos autores santacruceños que te gusten o veas con proyección?
PV: Primero que nada, Jorge Curinao me parece que lejos tiene muchas posibilidades, porque además que tiene una literatura que llega, no se cómo, pero llega a quien lo lee. También la poesía de Kusanovic, que llega por ahí a otras esferas más profesionalizadas de la literatura, que también tiene un impacto muy fuerte y te lo digo porque he visto la cantidad de congresos en donde se toman textos de ella para trabajar, y es realmente buena… (Patricia piensa un instante, recordando autores regionales). Norma Donoso, por ejemplo, me parece muy buena, no es la poesía que me encanta, pero me parece buena básicamente leyendo. La leo y no me despierta demasiado, pero escucharla está bueno, tiene musicalidad y cadencia, que no la encontré en otros poetas. Me parece que a Sebastián Tresguerres no puedo soslayarlo, porque sin estar en la Patagonia, escribe sobre ella y está muy atento respecto a lo que pasa. No me gusta como poeta, pero sí me interesa como narrador que reflexiona sobre su propia narración. Cecilia Maldini me parece que está haciendo un trabajo interesante también, en el sentido que se va superando de un libro a otro, aunque no es de mis favoritas, pero sí rescato eso.
UN ENSAYO, UN PROYECTO
LOA: Cada día más interiorizada sobre lo que pasa en la literatura local, ¿evaluaste la posibilidad de realizar algún ensayo o publicar sobre el tema?
PV: Me gustaría escribir un ensayo que permita que la mayor parte de la gente que lo lea no esté de acuerdo y entonces lo diga, para a partir de esa dialéctica, poder empezar a construir un perfil de lo que podría llegar a ser, ojalá, un aparato crítico de la literatura santacruceña y patagónica en general, que me parece que hace falta, a los escritores sobre todo.
LOA: La palabra “aparato crítico” suena…
PV: Pretenciosa…
LOA: Sí, por un lado, y por otro un tanto opresiva...
PV: Sí. La academia es normativa y la crítica tiene que construir desde el disenso.
LOA: ¿Te pasó que alguno se haya enojado por tus críticas o comentarios?
PV: No me han hecho críticas muy tajantes, pero lo cierto es que no he sido muy crítica tampoco.
SUREARTE, “EL GRUPETE”
LOA: Patricia Vega también es integrante del grupo Surearte, creado al finalizar el año pasado y que durante la última Feria del Libro presentó un stand con diverso material (libros, fotos, dibujos).
Se trata de un “grupete” de jóvenes y adultos que decidieron juntarse para realizar algo desde varios frentes artísticos, aunque se trata de un espacio que recién está construyéndose y que habrá que enriquecerlo con ideas e inteligencia.
PV: “Hace un año atrás no hubiera sido parte de un proyecto como Surearte. Hace un año realmente no me interesaba por estas cosas, sin embargo, empezaron a darse varias y seguidas.
Surearte comenzó siendo una charla a la tarde en la ría con Roberto Mario Petroff, a quien yo escuchaba. Hablaba del proyecto y yo le decía “sí, sí”. Por dentro pensaba “nunca vas a encontrar gente para hacer esto”. Pero fue pasando el tiempo, las cosas se fueron dando como encadenadas y armamos un grupo lindo, que está dando sus primeros pasos, que ha atravesado sus tropezones, pero que sigue y que se junta todas las semanas. A veces nos juntamos para pasar el rato, mirar una película o charlar. Somos fundamentalmente un grupo de amigos que los jueves se pone un poco más serio, dentro de lo posible, para gestionar cosas.
LOA: ¿Por qué creés que surgen este tipo de experiencias como Surearte en una ciudad como la nuestra?
PV: Yo creo que es un síntoma de época, como se ha dado cualquier movimiento prácticamente en la literatura o el arte en general. De repente, la necesidad está por mucho tiempo, pero confluyen en un tiempo y en un mismo espacio, o distintos, personas que tienen las mismas necesidades que tenían mis viejos, abuelos o bisabuelos. Pero las cosas se dan y empezamos a hacer algo al respecto. Lo único que queremos lograr, como cuestión medular, es que haya continuidad. Más allá de lo que hagamos, que le ponemos voluntad, la idea es que no quede como un intento aislado más, porque los hubo antes y ojalá los haya, pero queremos que comiencen a vertebrarse, para que con el tiempo se haga una política cultural en la provincia.
LOA: Hablabas de un espacio que se pretende underground, pero que sin embargo participa de una actividad establecida, como lo es la Feria del Libro.
PV: Nos llevó una discusión eso, que también es lo bueno.
LOA: No deja de ser un espacio importante…
PV: Porque ya está, es un espacio institucionalizado y la actitud del grupo no pretende ser iconoclasta. No nos interesa negar lo que existe.
LOA: El caso es que la decisión, aunque reñida, derivó en que el grupo acepte participar en la Feria del Libro. En Surearte participa gente que ha estado en otras ferias y ha cuestionado la manera en que desde el Estado se trabaja con la cultura. Hubo que limar ciertas asperezas, hasta que finalmente optaron por participar y presentarse “en sociedad”.
lunes, 13 de julio de 2009
viernes, 10 de julio de 2009
DIÁLOGOS
- Y cuando yo muera también seré querido.
- Ya lo creo. Los difuntos queman el silencio, el sentido de las cosas.
- Mi muerte estará allí abajo, junto a los condenados. A los inocentes.
- Nadie te obliga a mirarlos. Todos nos hieren con palabras filosas.
- Sucede que de tanto insistir me doy lástima. Mi temor es grande y aún no comprende tanta ausencia creciendo al borde de la noche.
- Te hieres porque estás ausente. No por tus ausentes.
- Yo quiero ser otro. No puedo más llorar. Mi sol siempre estará triste.
- Has vuelto a fracasar. No puedes escribir desde la tumba. Pues las tumbas fueron inventadas para el canto.
- ¿Y cómo sabes eso? Nadie sabe de mi dolor.
- Tu dolor, no. Pero ¿qué hay de tu miedo y de tus noches estranguladas?
- Es cierto. Abandoné mi cuerpo y ya no quiero regresar al sepulcro. Por más que lo intente, el dolor siempre irá adelante.
- Deberás aprender a quedarte solo, a comprender el vuelo de los pájaros. El poema te servirá de consuelo.
- Ya lo creo. Los difuntos queman el silencio, el sentido de las cosas.
- Mi muerte estará allí abajo, junto a los condenados. A los inocentes.
- Nadie te obliga a mirarlos. Todos nos hieren con palabras filosas.
- Sucede que de tanto insistir me doy lástima. Mi temor es grande y aún no comprende tanta ausencia creciendo al borde de la noche.
- Te hieres porque estás ausente. No por tus ausentes.
- Yo quiero ser otro. No puedo más llorar. Mi sol siempre estará triste.
- Has vuelto a fracasar. No puedes escribir desde la tumba. Pues las tumbas fueron inventadas para el canto.
- ¿Y cómo sabes eso? Nadie sabe de mi dolor.
- Tu dolor, no. Pero ¿qué hay de tu miedo y de tus noches estranguladas?
- Es cierto. Abandoné mi cuerpo y ya no quiero regresar al sepulcro. Por más que lo intente, el dolor siempre irá adelante.
- Deberás aprender a quedarte solo, a comprender el vuelo de los pájaros. El poema te servirá de consuelo.
jueves, 9 de julio de 2009
martes, 7 de julio de 2009
lunes, 6 de julio de 2009
domingo, 5 de julio de 2009
viernes, 3 de julio de 2009
jueves, 2 de julio de 2009
sábado, 27 de junio de 2009
SIN RÓTULOS ES UN DES-ENCUENTRO DE CIUDADANOS
Entre las consecuencias políticas de la gran lucha docente de 2007 está el resurgimiento, directamente ligado al obispado local, de lo que fuera el Frepaso en Santa Cruz, ahora denominado Encuentro Ciudadano, con influencia local en Río Gallegos.
En el año 2007 actuó como una colectora del candidato radical Costa y logró por ese arrastre una diputación provincial.
Su actual candidato, Cacho Barabino, un periodista, dice que son una "tercera fuerza" contra el bipartidismo, aunque su primera presentación electoral se hizo bajo el paraguas de la UCR. Pregona asimismo una reforma política y la eliminación de la ley de lemas, pero un concejal en Río Gallegos salió gracias a la sumatoria de esa ley de lemas.
"Cacho", durante la lucha de 2007, en los momentos cruciales expresaba su coincidencia con el obispo en el afán de preservar "la gobernabilidad" de Peralta.
Un poco más atrás, en 2004, "Cacho" fue uno de los dirigentes sindicales (en ese entonces en el SAT) junto a Castro, de UPCN, y otros impresentables, que se asociaron a la mesa de diálogo y depositaron sus expectativas en el fallido gobierno de Acevedo, mientras ese gobierno mantenía un duro enfrentamiento con los docentes.
Un poco más atrás, en 2003, no se solidarizó con sus compañeros periodistas del diario Tiempo Sur, porque editaba un semanario en la imprenta del mismo. Casi todo el plantel de periodistas del diario fue despedido en esa oportunidad, en que el Partido Obrero, la Adosac y otras organizaciones se movilizaron denunciando a la patronal.
La radio "progre", FM Abril, donde es periodista y posee influencia, bloquea desde hace años la participación del FUT-PO, y hasta cancelaron un programa de rock a un compañero por sumarse al PO, en 2007.
Este hombre no tiene empacho en atacar a la izquierda, por dogmática, y hace gala de que el Encuentro Ciudadano es un "espacio" al que llegan personas de diversas ideologías, que no necesitan abandonar para integrarse al Encuentro. Hasta rechaza el rótulo de "centroizquierda". No quiere rótulos, o sea que se ofrece como camaleón.
Por donde se lo mire es políticamente un Frepaso devaluado, que propone replanteos impositivos y renegociaciones con las petroleras del mismo tipo que las que ofrece establecer el gobierno de Peralta. No reclama la nacionalización de los recursos naturales.
Ha manifestado su apoyo al proyecto de ley de radiodifusión (kirchnerista), con alguna "mejora".
Como broche de oro, Encuentro Ciudadano es miembro pleno de la "mesa educativa" organizada por el gobierno, para hacer pasar la ley de educación, (hace poco suspendió su participación, dado el conflicto docente, pero sin romper con la mesa). En una reciente sesión de la Cámara de Diputados, el radicalismo votó junto al gobierno con la presión del oficialismo contra los docentes de paro, una Resolución que exige hacer cumplir los 180 días de clase, mientras la diputada de Encuentro, lejos de enfrentar la maniobra contra los maestros, se abstuvo de votar.
Ese es el extremo a que ha llegado el aprovechamiento demagógico de la lucha de 2007.
Miguel Del Plá.
http://www.patagoniaobrera.blogspot.com/
En el año 2007 actuó como una colectora del candidato radical Costa y logró por ese arrastre una diputación provincial.
Su actual candidato, Cacho Barabino, un periodista, dice que son una "tercera fuerza" contra el bipartidismo, aunque su primera presentación electoral se hizo bajo el paraguas de la UCR. Pregona asimismo una reforma política y la eliminación de la ley de lemas, pero un concejal en Río Gallegos salió gracias a la sumatoria de esa ley de lemas.
"Cacho", durante la lucha de 2007, en los momentos cruciales expresaba su coincidencia con el obispo en el afán de preservar "la gobernabilidad" de Peralta.
Un poco más atrás, en 2004, "Cacho" fue uno de los dirigentes sindicales (en ese entonces en el SAT) junto a Castro, de UPCN, y otros impresentables, que se asociaron a la mesa de diálogo y depositaron sus expectativas en el fallido gobierno de Acevedo, mientras ese gobierno mantenía un duro enfrentamiento con los docentes.
Un poco más atrás, en 2003, no se solidarizó con sus compañeros periodistas del diario Tiempo Sur, porque editaba un semanario en la imprenta del mismo. Casi todo el plantel de periodistas del diario fue despedido en esa oportunidad, en que el Partido Obrero, la Adosac y otras organizaciones se movilizaron denunciando a la patronal.
La radio "progre", FM Abril, donde es periodista y posee influencia, bloquea desde hace años la participación del FUT-PO, y hasta cancelaron un programa de rock a un compañero por sumarse al PO, en 2007.
Este hombre no tiene empacho en atacar a la izquierda, por dogmática, y hace gala de que el Encuentro Ciudadano es un "espacio" al que llegan personas de diversas ideologías, que no necesitan abandonar para integrarse al Encuentro. Hasta rechaza el rótulo de "centroizquierda". No quiere rótulos, o sea que se ofrece como camaleón.
Por donde se lo mire es políticamente un Frepaso devaluado, que propone replanteos impositivos y renegociaciones con las petroleras del mismo tipo que las que ofrece establecer el gobierno de Peralta. No reclama la nacionalización de los recursos naturales.
Ha manifestado su apoyo al proyecto de ley de radiodifusión (kirchnerista), con alguna "mejora".
Como broche de oro, Encuentro Ciudadano es miembro pleno de la "mesa educativa" organizada por el gobierno, para hacer pasar la ley de educación, (hace poco suspendió su participación, dado el conflicto docente, pero sin romper con la mesa). En una reciente sesión de la Cámara de Diputados, el radicalismo votó junto al gobierno con la presión del oficialismo contra los docentes de paro, una Resolución que exige hacer cumplir los 180 días de clase, mientras la diputada de Encuentro, lejos de enfrentar la maniobra contra los maestros, se abstuvo de votar.
Ese es el extremo a que ha llegado el aprovechamiento demagógico de la lucha de 2007.
Miguel Del Plá.
http://www.patagoniaobrera.blogspot.com/
jueves, 25 de junio de 2009
DÍAS COMO AÑOS
De tanto estar solo
setenta veces dije tu nombre.
Ya no estoy solo
setenta preguntas me acompañan.
setenta veces dije tu nombre.
Ya no estoy solo
setenta preguntas me acompañan.
domingo, 21 de junio de 2009
jueves, 18 de junio de 2009
martes, 16 de junio de 2009
lunes, 15 de junio de 2009
domingo, 14 de junio de 2009
viernes, 12 de junio de 2009
lunes, 8 de junio de 2009
sábado, 6 de junio de 2009
miércoles, 3 de junio de 2009
lunes, 1 de junio de 2009
sábado, 30 de mayo de 2009
En apariencia las hojas están distantes, desordenadas. En apariencia. Pero el dolor es el mismo, no ha cambiado. El universo sigue intacto. Nada es el exterior. No hay relojes para sufrir. Lágrimas de humo concentradas en un poema oceánico. Uno solo, no dos. Encierro. No querer ver. Sólo el techo. No hay apuro, sanará.
De dolor en dolor, como piedras arrojadas al vacío, arrastro mis hojas al silencio.
De dolor en dolor, como piedras arrojadas al vacío, arrastro mis hojas al silencio.
viernes, 29 de mayo de 2009
martes, 26 de mayo de 2009
OTRO ACTO DE DISCRIMINACIÓN DEL GOBIERNO DE PERALTA
El 15 de Abril de 2009 con motivo de la realización de la XV Feria Provincial del Libro en Santa Cruz, solicitamos a la organización del mismo un espacio de participación teniendo como antecedente inmediato nuestra inclusión en la edición anterior, asimismo expresamos nuestra vinculación y compromiso con la difusión de numerosas expresiones culturales de diversos autores comprometidos con la realidad.
En esta oportunidad íbamos a contar con la presencia de Pablo Rieznik presentando sus Obras recientes publicadas por la editorial Biblos.
Además, nuestra organización ha venido participando en Ferias Nacionales, Congresos y Seminarios en todo el Territorio Nacional y en otros países inclusive.
En forma verbal aceptaron nuestra solicitud otorgándonos una fecha para la disertación de Pablo Rieznik para el día 29 de mayo, quedando a confirmar la hora y el stand solicitado, asimismo la respuesta formal (la nota) de inclusión y participación.
Concurrimos en varias oportunidades y recibimos la misma respuesta. El día 18 de Mayo (después de un mes de lo solicitado) al concurrir nuevamente para la confirmación del stand y horario de exposición de Pablo Rieznik nos entregan la nota en la cual rechazan la solicitud aduciendo que el Comité organizador compuesto por todas las Áreas de la Subsecretaría de Cultura de la Provincia de Santa Cruz dependiente del Ministerio de Gobierno ha decidido que ni los Partidos Políticos ni las Asociaciones Gremiales, participen en esta edición aduciendo que se podría generar un espacio que favorezca a algún candidato en particular para las próximas elecciones.
Ante esta nota solicitamos hablar con el Subsecretario de Cultura Sr. Daniel Cazzapa quien nos expresa que en esta ocasión no podía darnos el espacio porque a mucha gente le molesta ver colgado en la Feria del Libro “un trapo rojo” en sus paredes.
Desde nuestra organización, que en este año ha participado en la Feria del Libro en la Ciudad de Bs. As., consideramos a este hecho como discriminatorio pues atenta contra la participación y pluralidad. Encierra en su fundamento una persecución y proscripción por ser político o gremialista. Desconoce e ignora la trayectoria de Pablo Rieznik, su participación y compromiso social y asimismo a la editorial que lo publica.
Hacemos responsable de esta decisión política al Subsecretario de Cultura, D. Cazzapa, al Ministro de Gobierno A. Barreto y al Gobernador D. Peralta a quienes advertimos que recurriremos a los Organismos Nacionales competentes (INADI) y a la Justicia en defensa de nuestros Derechos que creemos afectados, dañados y perjudicados en su nombre y representación de no mediar una resolución que retrotraiga y repare lo decidido.
FUT-PO Río Gallegos 22/05/09
En esta oportunidad íbamos a contar con la presencia de Pablo Rieznik presentando sus Obras recientes publicadas por la editorial Biblos.
Además, nuestra organización ha venido participando en Ferias Nacionales, Congresos y Seminarios en todo el Territorio Nacional y en otros países inclusive.
En forma verbal aceptaron nuestra solicitud otorgándonos una fecha para la disertación de Pablo Rieznik para el día 29 de mayo, quedando a confirmar la hora y el stand solicitado, asimismo la respuesta formal (la nota) de inclusión y participación.
Concurrimos en varias oportunidades y recibimos la misma respuesta. El día 18 de Mayo (después de un mes de lo solicitado) al concurrir nuevamente para la confirmación del stand y horario de exposición de Pablo Rieznik nos entregan la nota en la cual rechazan la solicitud aduciendo que el Comité organizador compuesto por todas las Áreas de la Subsecretaría de Cultura de la Provincia de Santa Cruz dependiente del Ministerio de Gobierno ha decidido que ni los Partidos Políticos ni las Asociaciones Gremiales, participen en esta edición aduciendo que se podría generar un espacio que favorezca a algún candidato en particular para las próximas elecciones.
Ante esta nota solicitamos hablar con el Subsecretario de Cultura Sr. Daniel Cazzapa quien nos expresa que en esta ocasión no podía darnos el espacio porque a mucha gente le molesta ver colgado en la Feria del Libro “un trapo rojo” en sus paredes.
Desde nuestra organización, que en este año ha participado en la Feria del Libro en la Ciudad de Bs. As., consideramos a este hecho como discriminatorio pues atenta contra la participación y pluralidad. Encierra en su fundamento una persecución y proscripción por ser político o gremialista. Desconoce e ignora la trayectoria de Pablo Rieznik, su participación y compromiso social y asimismo a la editorial que lo publica.
Hacemos responsable de esta decisión política al Subsecretario de Cultura, D. Cazzapa, al Ministro de Gobierno A. Barreto y al Gobernador D. Peralta a quienes advertimos que recurriremos a los Organismos Nacionales competentes (INADI) y a la Justicia en defensa de nuestros Derechos que creemos afectados, dañados y perjudicados en su nombre y representación de no mediar una resolución que retrotraiga y repare lo decidido.
FUT-PO Río Gallegos 22/05/09
lunes, 25 de mayo de 2009
domingo, 24 de mayo de 2009
sábado, 23 de mayo de 2009
jueves, 21 de mayo de 2009
CRISTALES
Hace algunos años encontré estos cristales en Macayo, una antigua librería de Esquel. O mejor dicho, el libro me encontró a mí. Recuerdo que estaba escondido en una cajita (casi tímido). El destino hizo que conociera personalmente a la autora. Con todos ustedes…la poesía de Analía Pizzi!

Luciérnagas celestiales
iluminan la tarde.
Duelo de tambores
acompañan la batalla.
En la arena
los Dioses
lloran la derrota.
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Ojos nubes.
Carita nieve.
Aún espero
acunar tu sonrisa
calentar tu cuna.
Carita nieve.
Aún espero
acunar tu sonrisa
calentar tu cuna.
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Guardo
en mi memoria
la honradez
de tus manos de madera,
la confianza ciega
en tus afectos,
el sabor a whisky
que construía
nuestras charlas,
cada golpe de martillo
en la savia ausente
de tu hermano.
Guardo en mi alma
tus últimas palabras.
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Guardo
en mi memoria
la honradez
de tus manos de madera,
la confianza ciega
en tus afectos,
el sabor a whisky
que construía
nuestras charlas,
cada golpe de martillo
en la savia ausente
de tu hermano.
Guardo en mi alma
tus últimas palabras.
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Luciérnagas celestiales
iluminan la tarde.
Duelo de tambores
acompañan la batalla.
En la arena
los Dioses
lloran la derrota.
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La espera.
El pulso tiembla derramando el frío café de la espera. Cruje la puerta del bar. No es su rostro. Las agujas del reloj laceran. Brillan las luces de la noche y la negra espesura del alma marca la hora. Ya no hay más diarios por leer ni rouge por retocar. Alguien la observa. Se aproximan sus pasos. Y otra taza de humeante café reposa en la mesa.
El pulso tiembla derramando el frío café de la espera. Cruje la puerta del bar. No es su rostro. Las agujas del reloj laceran. Brillan las luces de la noche y la negra espesura del alma marca la hora. Ya no hay más diarios por leer ni rouge por retocar. Alguien la observa. Se aproximan sus pasos. Y otra taza de humeante café reposa en la mesa.
miércoles, 20 de mayo de 2009
lunes, 18 de mayo de 2009
domingo, 17 de mayo de 2009
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domingo, 10 de mayo de 2009
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